En las últimas horas se conoció un caso que involucra presuntos abusos sexuales reiterados a un niño de 4 años, y ha captado la atención pública tras denuncias presentadas por su madre, quien alega que el menor habría sido víctima de su abuelo y padre.
Este delicado asunto ha generado profunda preocupación por la aparente falta de acción de las instituciones judiciales y la protección del menor, quien estaría separado de su madre desde hace cuatro meses.
Los hechos denunciados
Según la información compartida por Nadia, el niño habría nacido en un entorno marcado por conflictos de violencia intrafamiliar.

Se presume que, tras la separación de sus padres, el menor comenzó a visitar a su progenitor a los 3 años, conviviendo también con su abuelo y abuela paternos.
Fue en este contexto que, según la madre, habrían surgido los primeros indicios de abuso, así se lo habría contado el menor.
En febrero de 2024, un informe médico de Médica Uruguaya registró que el niño ingresó a emergencias con relatos espontáneos sobre supuestos actos sexuales perpetrados por su abuelo, respaldados por gestos que el niño habría imitado y que fueron grabados por Nadia.
Tras estudios del equipo médico, se constató que el niño había sido sometido a abuso sexual infantil en grado presuntivo, presentando los síntomas físicos y emocionales de ello.
Se procedió a hacer la denuncia por parte de la madre.
Posteriormente, en abril de 2024, Nadia habría ampliado la denuncia tras nuevos relatos del niño, quien habría descrito conductas aberrantes atribuidas tanto al abuelo como al padre.
Así lo habría comentado el propio menor en el abordaje psicológico que se le estaba realizando en su prestador de salud.
Informes médicos y psicológicos presentados por la madre sugieren que el niño exhibía comportamientos sexualizados, dilatación anal, heridas en esa zona y síntomas compatibles con abuso infantil.
La Denuncia de "Hasta El Hueso Podcast"
Ante la falta de respuestas del sistema, la madre decide recurrir al programa "Hasta El Hueso Podcast", conocido por abordar temas sensibles, que dedicó un reportaje donde se expuso el caso con base en los relatos de Nadia y las diferentes pruebas que se aportaron a la Justicia, con excepción, por supuesto, del material audiovisual donde el niño cuenta e imita las poses sexuales que forman parte del juego "hacer bebés" que practicaría, según él, con su abuelo paterno.
Se puso en evidencia las supuestas irregularidades en el proceso judicial y la falta de respuesta efectiva por parte de la justicia.

Este trabajo periodístico ha amplificado la preocupación pública, destacando la gravedad de las acusaciones y cuestionando el rol de las instituciones encargadas de proteger al menor.
La respuesta judicial bajo escrutinio
El caso habría tomado un giro controversial cuando la Fiscalía Penal de Delitos Sexuales de 6° turno decidió archivar la investigación, argumentando, supuestamente, que las pruebas recolectadas no serían suficientes para sustentar los hechos denunciados.
Según Nadia, no se habrían tomado declaraciones a los acusados ni a ella misma, las evidencias audiovisuales y testimoniales presentadas no habrían sido consideradas, ni siquiera diligenciadas, al igual que toda la contundente documentación aportada.
No se hizo Cámara Gesell, no se tomaron declaraciones a las partes ni en sede de Fiscalía ni en el Juzgado Penal, no se consideraron los informes médicos, tampoco las lesiones anales constatadas, no escucharon al niño, no intervinieron expertos en la materia, y en tan solo una semana le archivaron el caso.








