En los Idus de Marzo del año 44 AC, que caían el 15 de ese mes, el dictador vitalicio Cayo Julio César cayó asesinado al pie de la estatua de su rival y ex yerno, Cneo Pompeyo Magno, cerca de la banca donde se sentaba, en la Curia Pompeyana.
La Curia era el recinto donde se reunía el Senado romano. Originariamente, este cuerpo legislativo se reunía en la Curia Cornelia, que era una mole rectangular, con capacidad para albergar a seiscientos senadores republicanos. La misma estaba emplazada en el Foro Romano y había sido edificada por el implacable dictador Lucio Cornelio Sila, enemigo acérrimo del joven Julio César y de su familia.
Hacia el mismo año 44, César llevó a cabo una ambiciosa remodelación del Foro, transformó la Curia Cornelia en un templo, y empezó a edificar un nuevo edificio para el Senado, que en su honor, se denominó después, la “Curia Julia”; la cual se conserva hasta el día de hoy. La Curia Julia se edificó al lado de la vieja Curia Cornelia.

Curia Julia (en el Foro Romano)
En el lugar donde se emplazaba la Curia Cornelia, luego reemplazada por un templo romano, hoy se erige la iglesia de San Lucas y Santa Martina.

Croquis que muestra donde se erigía la Curia Cornelia, en azul punteado (parte de la cual hoy está ocupada por la Iglesia de San Lucas y Santa Martina). A la derecha, y pegada a la misma, se yergue hoy la Curia Julia, en el Foro Romano.
Mientras se construía Curia Julia, el Senado se debió sesionar en un recinto provisorio, a aproximadamente setecientos cincuenta metros de allí, fuera del Foro, en el Campo de Marte. Ese lugar es hoy conocido como “Area Sacra Largo di Torre Argentina”, que es hoy una plaza, donde se excavan importantes yacimientos arqueológicos.
En las postrimerías de la República, en ese lugar había un complejo de cuatro importantes templos romanos linderos; hoy conocidos como A, B, C y D, construidos entre los Siglos IV a I AC. Los templos daban a una importante calle pavimentada, hacia el Este, por medio de la cual se podía acceder a ellos. Por detrás de un bello templo circular, que hoy identificamos como C, dedicado al culto de Feronia, antigua deidad itálica de la fertilidad, menos de dos metros hacia el Oeste, Cneo Pompeyo Magno, líder republicano, ex yerno y luego enemigo de César, había levantado un impresionante complejo recreativo.

Croquis del “Area Sacra Largo di Torre Argentina”. Se observan los templos A, B, C. D. Detrás (al Oeste) del templo circular C, dedicado al culto de Feronia, bajo el Número 3, estaba la entrada a la Curia Pompeyana.
La monumental obra de Pompeyo incluía el primer teatro permanente de piedra que tuvo Roma, construido alrededor del año 55 AC, en mármol; por lo cual también era conocido como el “Teatro de Mármol”. Era un típico teatro romano, compuesto por un enorme hemiciclo de ciento cincuenta metros de diámetro, aproximadamente. Enfrente, tenía un escenario de noventa y cinco metros, con una construcción rectangular, que le hacía de cierre, por detrás (“Frons Scaenae”), y en donde se preparaban los actores para ingresar a escena y se armaban las escenografías que se requerían para cada obra.
A diferencia de los teatros griegos, donde se aprovechaban los accidentes naturales, en las laderas de las montañas, para construirlos, los romanos edificaban sus teatros semicirculares en cualquier ciudad, aún en las llanuras, levantando corredores con bóvedas interiores; que permitían al público ingresar desde el nivel de la calle. Desde allí se montaba un complejo de escaleras que conducían hacia las localidades emplazadas en distintas alturas, en el interior de la sala. Esto permitía colmar o evacuar fácil y rápidamente el edificio. Otra diferencia con los teatros griegos era el cerramiento detrás del escenario (“Frons Scaenae”), que en los establecimientos romanos era monumental, se elevaba a la altura del hemiciclo, como diez metros; se encontraba ricamente decorado con: columnas, linteles, cortinas, paredes, puertas y esculturas. Esto daba a los teatros una acústica espectacular. Los teatros helenos, en cambio, no tenían nada detrás del escenario; siendo mucho más austeros.

La fachada de la cávea (semicírculo donde estaban las localidades de los asistentes al teatro) constaba de tres series de arcadas, adornadas con columnas; la arcada inferior era de orden dórico, la segunda jónica y la tercera corintia. En la arcada inferior se han encontrado vestigios de veinticuatro arcos de peperino, frente a los cuales se erigían columnas de granito rojo.
Atrás de la cávea, que tenía capacidad para más de diez mil personas sentadas, Pompeyo erigió un templo, en la parte superior de una bella estructura cuadrada, sostenida con columnas y un lintel de tipo griego, dedicado a la diosa Venus, llamado “Venus Victrix”; en el extremo Oeste del complejo pompeyano.
El objeto de esta edificación era impedir que los senadores objetaran esa monumental obra, atribuyéndola exclusivamente a la vanidad del líder. Al edificar un templo, Pompeyo habilitó todo el complejo como una construcción religiosa; acallando los pruritos republicanos. A este templo se podía acceder por medio de los escalones ubicados en las filas de los asientos, adentro del teatro. Sus restos yacen hoy debajo del Palazzo Pío.
Detrás del teatro, Pompeyo había construido un hermoso jardín, con un impresionante peristilo (galería de columnas), que lo encerraban en un enorme rectángulo, de aproximadamente cien metros de ancho, por doscientos de largo.












