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África

En los últimos 6 meses se consolidó el genocidio cristiano en Nigeria: 3.462 asesinados por musulmanes

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Mientras se promueve la narrativa progresista que asegura que los musulmanes son víctimas de islamofobia en Occidente, en Nigeria se consolida el genocidio cristiano a manos de grupos como Boko Haram y el ISIS. Figuras religiosas evangélicas, judías y católicas se unen contra el Islam radical en África.

Según un nuevo impactante reporte de la Sociedad Internacional para las Libertades Civiles y el Imperio de la Ley entre los últimos 180 a 200 días un estimado de 3.462 nigerianos cristianos fueron asesinados por musulmanes radicales del grupo Boko Haram y del Estado Islámico en el noreste del país.

El mismo informe indica que los cristianos asesinados fueron civiles inocentes e indefensos y no grupos armados cristianos, como quisieron instalar en un principio. Este número lamentablemente no es nuevo.

En 2020 hubo 3.530 cristianos asesinados en Nigeria por lo que se espera que 2021 marque un récord de cristianos asesinados por el Islam, la “religión de la paz“.

Sin embargo, el récord histórico (desde 2010, ya que antes no había estadísticas) y que no se espera sea superado sucedió en 2014, cuando más de 5.000 cristianos fueron asesinados en manos de Boko Haram y otros grupos yihadistas.

A su vez, también es alarmante la alta cifra de iglesias amenazadas, atacadas, destruidas, incendiadas o clausuradas por grupos islámicos, que se estima que ya llega a las 300 en 2021, con más de 10 curas o pastores secuestrados o asesinados en lo que va del año.

Entierros masivos de cristianos luego de un ataque de Boko Haram.

A fines de 2020, además de la condena firme de líderes católicos nigerianos, el rabino judío y director de la Agenda de Acción Social Global del Centro Simon Wiesenthal, Abraham Cooper, y el reverendo evangélico Johnnie Moore, comisionado de la Comisión de Libertad Religiosa Internacional de los Estados Unidos y presidente del Congreso de Líderes Cristianos, se unieron para la reciente publicación del libro “La Próxima Yihad: Frenemos el Genocidio Cristiano en África”, que salió en noviembre del 2020.

Sé que una cosa nunca ha cambiado realmente: a nadie le importa un carajo África, excepto por sus recursos naturales, o si va a haber una gran fiesta porque se está firmando un tratado de paz“, dijo el rabino Cooper en una entrevista para The Chirstian Post.

Queremos ayudar a la gente a sentir realmente el problema y entenderlo lo suficiente como para hacer algo al respecto“, agregó Moore. “Fue el rabino Cooper quien inició el viaje y nos animó a nosotros a ir juntos para iluminar lo que estaba sucediendo allí. Me pareció un déja vu porque en 2014, el Centro Weisenthal fue la primera organización de cualquier tipo que reconoció lo que ISIS estaba haciendo a los cristianos y Yazidis en Irak, que fue genocidio“.

África

La filial de Al-Qaeda en África ya es el grupo terrorista que más rápido crece en el mundo

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La región del Sahel, en el África Subsahariana, se convirtió en el epicentro del terrorismo mundial, gracias al crecimiento de la filial africana de Al-Qaeda, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (GSIM).

Según el Índice Global de Terrorismo 2022, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (GSIM), mejor conocida como la filial de Al-Qaeda en África, establecida principalmente en el Sahel, ya es el grupo terrorista que más rápido crece en el mundo.

Con una extensa área de influencia en el noroeste africano, siendo Mali el país más afectado, el grupo extiende sus tentáculos por todo el devastado y empobrecido continente, siendo en 2021 los primeros a nivel mundial en cantidad de ataques y víctimas, aunque poco los medios hablan de ellos.

GSIM, nombrada en su idioma original Jama’at Nusrat al-Islam wal Muslimeen, fue creada en 2017 unificando a la pre-existente rama de Al-Qaeda en el Sáhara y el Magreb Islámico y a otros 3 grupos terroristas islámicos que respondían directamente a Osama Bin Laden, difunto fundador de la propia Al-Qaeda.

El GSIM tiene un ejército estimado entre los 800 y los 2.000 hombres en 2018, pero en 2021 se estimó en por lo menos 4.000 adeptos, lo cual lo convierte en la organización que más rápido está creciendo en el mundo.

Este fenómeno se explica por un importante pero insospechado aliado a la distancia: los talibanes de Afganistán. Previo a su llegada al poder, muchos de los terroristas africanos viajaban a las montañas de Afganistán a entrenarse con los talibanes. También, varios mujahadines visitaron la África Subsahariana en los últimos años para entrenar a los guerrilleros del GSIM.

Esa región, comprendida por los territorios de Níger, Malí, la República Democrática del Congo y Burkina Faso, se convirtió en el epicentro del terrorismo mundial. El 48% del total de las muertes por terrorismo en 2021 ocurrieron en el Sahel.

La conversión del Sahel en un bastión del terrorismo fundamentalismo islamico ha provocado un fuerte aumento de la violencia mundial. En 2021, las muertes por terrorismo cayeron apenas un 1,2 % a 7.142, mientras que la cantidad de ataques aumentaron un 17%.

El líder de la organización es Iyad Ag Ghaly, apodado “El Estratega”, de entre 67 y 68 años. Ghaly, nacido en lo que hoy es Mali (por ese entonces colonia francesa), participó en múltiples conflictos armados desde sus 16 años, incluyendo la guerra civil del Líbano, en la que luchó junto a las tropas libias del ex-dictador Muammar Gaddafi y las dos rebeliones tuareg (minoría étnica bereber) en el Sahel.

Fue ungido por sus pares como un líder guerrillero por su brutal reputación, que hoy aprovecha para ser considerado uno de los hombres más fuertes del yihadismo en África. Su figura logró unir a diferentes ramas de Al-Qaeda y varios grupos ex ISIS en una sola agrupación, que hoy está en dirección de convertirse en la más peligrosa del mundo.

La principal causa de este fenómeno es la salida de Francia del territorio de Mali a causa de la tensa relación entre la dictadura militar tras el golpe de Estado de 2020, y el gobierno de Macron.

La Operación Barkhane, que desde 2013 luchaba contra los yihadistas en el Sahel, fue detenida por Macron tras fallar en las negociaciones con los gobiernos de la zona. Esto, lógicamente, ha conllevado a un brutal incremento de la actividad terrorista en la zona, que venía siendo taponada por las fuerzas francesas, que hacían parte de la operación armada.

Jamā'at Nuṣrat al-Islām wa-l-Muslimīn | Observatorio
Soldado francés en Mali.

A su vez, la EUTM Mali, misión de entrenamiento de las autoridades de la Unión Europea a las fuerzas malienses, quedó suspendida temporalmente, a causa de la desconfianza europea con la Junta Militar maliense, lo cual es extraño porque los ahora dictadores fueron entrenados por Francia y otros países europeos.

La Junta Militar de Malí, está dejando de lado sus lazos con Europa (lo que se ve en las acciones hostiles contra la presencia francesa) para recurrir en cambio a Rusia y sus mercenarios del Grupo Wagner como garantías de seguridad.

El Proyecto Critical Threats del Instituto Americano de Empresa afirma en uno de sus análisis: que “GSIM está capitalizando la brutalidad y debilidad de la campaña del ejército maliense y el grupo Wagner, fortaleciendo sus lazos con la población vulnerable en las zonas afectadas“.

El sistema de combate contra los grupos terroristas que adoptó la Junta es inestable. Cuando el régimen maliense logra correr a los terroristas de una zona con el apoyo de mercenarios rusos, estos reimponen su control poco tiempo después, dada la poca capacidad de mantener en regla todos sus territorios a la vez ya que no tiene suficientes soldados para hacerlo. En vez de destinar recursos para entrenar nuevas tropas y poder mantener la estabilidad en todo el país, el régimen paga a Wagner para operaciones específicas que no logra avances a largo plazo.

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Túnez

Toda la oposición tunecina se une para intentar derrocar al dictador Kais Saied

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Diversos partidos de izquierda, centro y derecha tunecina han anunciado una amplia coalición opositora contra el dictador Saied, en un nuevo intento por detener su deriva autoritaria.

La oposición tunecina anunció una novedosa alianza contra el presidente, ahora devenido dictador, Kais Saied, quién en 2021, apenas dos años tras su asunción, decidió suspender el Parlamento y la Constitución nacional, para poder gobernar mediante el decreto y con poderes extra-presidenciales.

Bajo el nombre de Frente de Salvación Nacional la disidencia nacional se nuclea con el fin de “volver a la normalidad constitucional”, frenar la crisis político-económica y derribar por la vía democrática al autoritario jefe de Estado.

El frente fue presentado por Ahmed Nejib Chebbi, histórico dirigente de centro-izquierda secular, quién hoy forma parte del Partido de la Esperanza.

Los miembros del frente son:

  • Partido del Movimiento (centro-izquierda);
  • Partido de la Esperanza (centro liberal y secular);
  • Corazón de Túnez (centro secular);
  • Partido del Renacimiento (liberal en lo económico, conservador en lo social e islamista moderado);
  • Coalición por la Dignidad (extrema derecha conservadora y fundamentalistas islámicos).

En diciembre se espera que haya elecciones legislativas, en las que según las encuestas se espera que una posible lista respaldada por Saied no consiga por sí sola la mayoría, a pesar de que en el escenario de que hubiese elecciones presidenciales directas se estima que el mandatario vencería con un 84% de los votos, probando su fuerte respaldo popular.

Su figura es la única popular de su gobierno, y la población parece culpar de la actual crisis económica a todo su Gabinete y a sus diputados, pero no a él. Saied tomó el poder asegurando que la oposición le ponía palos en la rueda y no le apoyaba las medidas que estaba tomando para palear la crisis, pero las medidas, de corte socialista, no tuvieron efecto.

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Líbia

La tensión vuelve a azotar Libia, pero el ejército logra calmar las aguas

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Tras varios días de tensión, las fuerzas armadas que apoyan a Bashagha se han retirado de las cercanías de Trípoli, Libia y han calmado las aguas en el escenario político.

Las fuerzas armadas que apoyan al Primer Ministro elegido por el Parlamento, Fathi Bashagha, decidieron retirarse de la frontera oriental de Trípoli luego de que el miércoles 9 de marzo Bashagha dijera que planeaba viajar a la capital libia para finalmente instalar su gobierno y correr al gobierno del actual Premier Abdulhamid Dbeibah.

Fathi Bashagha, Primer Ministro electo unilateralmente (sin consentimiento del actual Primer Ministro Abdulhamid Dbeibah) por el Parlamento libio, de sede en Tobruk, dijo que planeaba volar hacia la capital, Trípoli, con el objetivo de formar un gobierno “en cuestión de días”.

En ese contexto, Bashagha expresó que el país, devastado por la guerra, podría unificarse sin más conflictos armados y que su gobierno se centraría en celebrar elecciones democráticas lo antes posible.

“La única solución política en Libia es celebrar elecciones presidenciales y parlamentarias”, dijo en una entrevista con The Associated Press recientemente.

En paralelo, fuerzas armadas que han mostrado apoyo a Bashagha se movilizaron hacia la frontera oriental de Trípoli, lo que supuso una amenaza a la capital. En honor a ello, el jueves, UNSMIL, la misión de la ONU en Libia, y Estados Unidos instaron a la moderación y expresaron su preocupación por el despliegue armado.

A pesar de ello, Bashagha afirmó que “no habrá disputas, ni guerras civiles. Esta situación (de luchas internas) no volverá”. Además, agregó que “por primera vez, hay un verdadero acercamiento entre el este y el oeste (…) Este es un buen paso”.

Finalmente, la oficina de Bashagha volvió a dirigirse al país en la madrugada del viernes diciendo que los grupos armados que lo respaldan se habían retirado de sus posiciones alrededor de Trípoli.

Trípoli, 2022.

Por su parte, el embajador estadounidense en Libia, Richard Norland, twitteó que “la estabilidad y unidad de Libia solo pueden sostenerse a través del diálogo y el respeto por el derecho a la libertad de movimiento en todo el país”.

Bashagha fue nombrado el 10 de febrero como Primer Ministro libio por parte de la Cámara de Representantes, ubicada en Tobruk, en clara oposición al mandato de Abdulhamid Dbeibah, que fue colocado en marzo 2021 en el puesto de jefe del Gobierno de Unidad Nacional, reconocido internacionalmente, con vistas a que se celebraran elecciones el 24 de diciembre de ese año. No obstante, ante la imposibilidad de que se llevaran a cabo, miembros del Parlamento han alegado que el gobierno interino de Dbeibah expiró en diciembre, y que era necesario colocar un nuevo Primer Ministro en su lugar.

No obstante, Dbeibah se ha negado a dimitir e insiste en que solo entregará el poder a un gobierno electo democráticamente. Además, alega que su administración tiene el mandato de gobernar hasta las elecciones, que han sido pactadas para junio de este año.

El nombramiento de Bashagha ha aumentado las tensiones a lo largo y ancho del país. Puede ser la puerta de entrada a una nueva guerra civil entre las fuerzas del este y las fuerzas del oeste, como ocurrió a partir de 2014, luego de que en 2011 fuera derrocado y asesinado el ex dictador Muammar El-Gadafi.

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