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Argentina

Siguen desmantelando a las Fuerzas: dan de baja 7 embarcaciones de la Armada y se desarman a 2 buques de guerra

Entre otras modificaciones, se les quitaría los cañones a 2 corbetas para transformarlos en simples buques patrulleros. Los barcos dados de baja, no fueron reemplazados y no hay planes a corto plazo de hacerlo.

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El jueves pasado, se publicó en el Boletín Oficial el Decreto 762/2020 en la que se declara en desuso diferentes unidades navales de la Armada Argentina. En la lista se encuentran el buque de carga clase Costa Sur ARA “Cabo de Hornos”, el aviso clase Cherokee ARA “Suboficial Castillo” y los remolcadores clase YTL-422 ARA “Mocoví”, ARA “Calchaquí”, ARA “Chulupí”, ARA “Chiquiyán” y ARA “Ona”.

Estos últimos son una pieza fundamental en los puertos, maniobrando buques de mayor tamaño y facilitando su amarre. La Armada al no contar con remolcadores propios, pasará a alquilarlos al sector privado, incrementando así los gastos corrientes a la ya castigada fuerza naval. La ultima adquisición de este tipo de embarcación se hizo en el 2017, comprando una sola unidad de segunda mano.
Entre los buques dados de baja, resalta el ARA “Cabo de Hornos”, uno de los tres cargueros clase Costa Sur de fabricación nacional, a pesar que en el ultimo tiempo no estuvo operativo, su perdida es un gran golpe a la capacidad logística de la Armada, ya que contaba con una capacidad de 6.300 toneladas de carga y actualmente no hay planes para buscar un reemplazo. 
El ARA “Cabo de Hornos” navegando en el mar argentino. Foto: Histamar.

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Por su parte, trascendió en el Mönch Publishing Group, un medio alemán especializado en temas de defensa, que la Argentina se encuentra elaborando un plan para convertir 2 de las 6 corbetas de la clase MEKO 140 en OPV (buques de patrulla costera). 

Para lograr esta conversión, se les modificaría las popas y se les quitaría su principal armamento en la actualidad, un cañón automático Oto Melara de 76 mm. y los 4 cañones Breda

Bofors de 40 mm. 

Las razones de sacarles su armamento pesado va en sintonía con el cambio de misión que cumplen, pasarían de ser corbetas multipropósito, diseñadas para la guerra, a ser simples buques de patrulla costera. Su rol principal sería cuidar la zona económica exclusiva de la pesca ilegal que se ve sometido el mar argentino a diario. 
Corbeta clase MEKO 140 ARA “Parker” en navegación, una de las posibles unidades en ser modificada. Foto: Armada Argentina

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Ante la consulta sobre el tema, en una reciente entrevista realizada por el portal web “Pucará”, el ministro de Defensa Agustín Rossi, expresó:

Hay que verlo, está claro que todo lo que significa la tarea de vigilancia y control sobre las 200 millas se ha convertido en un objetivo importante para la Armada Argentina. Este año hemos trabajado muchísimo en un nivel de complementación con la Prefectura y está claro que las OPV, y la que tenemos ahora, la ARA “Bouchard”, nos ha aumentado la capacidad para esa tarea. Así que no descarto las MEKO. Las MEKO hay que refuncionalizarlas, pero la hora de navegación de las MEKO debe ser muchísimo más cara que de las “Bouchard””. 

El cambio de funciones de las MEKO seria beneficioso para combatir la pesca ilegal, pero debilitaría el sistema de defensa naval, ya deteriorado en capacidades. En el 2019 la Argentina cerró un contrato de compra con Francia por 4 patrullas oceánicas. Por el momento la Armada solo recibió una de ellas, siendo la unidad mas moderna de toda la flota y se encuentra en la espera de otras 3 unidades restantes, actualmente en construcción en los astilleros franceses. 

El patrullero oceánico ARA “Piedrabuena”, en el astillero frances Kership, se encuentra en avanzado estado de construcción. Foto: Armada Argentina 

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Decreto 762/2020 publicado en el Boletín Oficial.

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Argentina

La Cámpora, la JPRO y el FIT marchan juntos por el medio ambiente

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Todos marchan Juntos por el Cambio climático.

Como todos los 24 de septiembre, el movimiento ambientalista volvió a salir a las calles para pedirle al Congreso más medidas de protección del medio ambiente, como si toda la batería de leyes que prohíben la minería, la tala de árboles, las emisiones y la Ley Micaela no fueran suficientes.

Sin embargo, la movilización de este año tuvo un condimento especial, y es que por primera vez militantes de La Cámpora (Frente de Todos), la Juventud PRO (Juntos por el Cambio) y organizaciones sociales asociadas al Frente de Izquierda (FIT-U) marcharon codo a codo por una misma causa.

“Abrácense que tan distintos no son” dijo en el debate presidencial del 2019 el candidato José Luis Espert, y hoy se vio más que nunca. Tanto el kirchnerismo como el macrismo/larretismo comparten exactamente la misma agenda en términos de medio ambiente, pero por alguna razón ambos espacios marchan para quejarse contra un Congreso, irónicamente, dominado por el FdT y JxC.

“En este año de elecciones legislativas queremos votar a candidatos que estén realmente alineados con los objetivos del Acuerdo de París y que alcen su voz frente a: la erosión ambiental, el abuso de nuestros territorios y la violación de los derechos de las comunidades que los habitan, demandan desde Climate Save Movement, la principal organización de lobby en Argentina que convoca la marcha del #24S.

Y subrayan: “Queremos conocer sus propuestas y acciones concretas y que abran al debate popular las decisiones que involucren al ambiente como el Acuerdo porcino con China, ley de Hidrocarburos, megaminería, la exploración sísmica, los desmontes, el sistemático uso de agrotóxicos, entre tantas otras”.

Desde Jóvenes por el Clima, otro de los convocantes a las marchas del 24-S, también reclamaron en la previa de las primarias por un cupo social ambiental dentro de los debates públicos de los entonces pre candidatos. Se sumaron a una movida con otras organizaciones y referentes de la sociedad civil para reunir firmas en un petitorio digital que sigue abierto para exigir incluso a los periodistas que se informen al respecto para preguntar con precisión a los aspirantes a un cargo electoral.

“Queremos que todos los candidatos y candidatas de estas elecciones tengan que hablar de ambiente. Exigimos un #CupoSocioAmbiental en sus propuestas de campaña, exhortaron desde su cuenta en Twitter en agosto pasado.

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Argentina

El voto por derecha surte efecto: El Gobierno eliminará las retenciones para empresas que exportan servicios

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Tras el fracaso electoral, el gobierno de Juan Manzur y Cristina Kirchner entiende que es hora de flexibilizar algunas de las medidas más maliciosas de Argentina.

El Gobierno confirmó hoy que eliminará completamente las retenciones para todas las empresas que exportan servicios, una de las trabas más importantes que existía hasta el momento para el sector terciario de la economía. 

Según Martín Guzmán, el objetivo de la medida es “fomentar la creación de empleo, generar divisas e impulsar la agregación de valor”, explicó en un comunicado.

La industria de los servicios abarca a todas las empresas de informática, software, programación, servicios profesionales y diseño, entre otros. Fue el segundo sector que más exportó en los últimos 4 años, sólo superado por el oleaginoso-cerealero. En 2020 se exportó un total de US$ 5.700 millones, y los principales destinos fueron Estados Unidos y la Unión Europea.

Hasta el momento, Guzmán había resistido bajar impuestos o aranceles, en busca del equilibrio fiscal durante la pandemia. Sin embargo, la derrota histórica del pasado 12 de septiembre puso a la política económica contra las cuerdas, y Cristina Kirchner salió a defenestrar al Ministro de Economía por querer reducir el déficit en plena pandemia.

La vicepresidente dio la orden, a través de Juan Manzur, de que es hora de flexibilizar algunas de las políticas más estrictas del kirchnerismo. En tan solo una semana, el gobierno levantó la cuarentena y empezó a sacar retenciones. Evidentemente, el voto por derecha surtió efecto.

La quita de retenciones, de todos modos, empezará a partir del 1ro de enero del 2022. “En 2022 el Gobierno eliminará por completo las retenciones a la exportación de servicios producidos en el país y consumidos en el exterior. A partir del 1° de enero, tanto las empresas inscriptas en el Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento como las que aún no lo están, pagarán cero”, destacaron.

Tras la derrota electoral, Guzmán debió cambiar su libreto.

Hasta el momento, el sector adherido pagaba una alícuota del 5% que rigió durante todo el año 2020. Durante 2019 había sido entre 11% y 7 por ciento. El decreto reglamentario de la Ley de Economía del Conocimiento, de fines del 2020, había establecido que a partir de este año la empresas adheridas al Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento no pagarían derechos de exportación. Ahora, asegura el Gobierno, tendrán alícuota cero todas las empresas del sector, estén o no adheridas al régimen de promoción.

Cabe aclarar que esta retención había sido instaurada por el macrismo, que en 2018 impuso un derecho a la exportación de $4 por dólar, que llegó a gravar hasta el 12% de las ventas al exterior.

Aplicar derechos de exportación a los servicios fue una política errada consecuencia de una mirada exclusivamente fiscalista sobre los derechos de exportación durante el período 2015-2019, cuando se resolvió aplicar alícuotas a todos los bienes y servicios (independientemente del nivel de valor agregado) y con poca diferenciación entre bienes primarios, industriales, servicios, etc.”, detallaron desde el Gobierno.

El arancel cero contribuirá a generar los 500.000 empleos y USD 10.000 millones de exportaciones proyectados al 2030, según cálculo de comienzos de año del presidente de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI), Sergio Candelo.

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Argentina

El albertismo busca frenar a Manzur: creen que está preparando una candidatura para 2023

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Tanto el entorno como de Alberto Fernández como de Sergio Massa ven con malos ojos que Manzur utilice su buen desempeño como Jefe de Gabinete para candidatearse junto a Cristina en 2023.

Juan Manzur aterrizó en el gobierno nacional para sacar las papas del fuego después de la peor derrota de la historia del peronismo. Sólo un par de días le bastaron para modificar esa imagen, y las primeras encuestas empiezan a demostrar una leve suba en la imagen del gobierno, especialmente tras anunciar el levantamiento de las restricciones sanitarias.

“El gobernador”, como le dicen internamente en el Frente de Todos, no vino a ser un secretario del presidente, si no que fue ungido por Cristina Kirchner como una suerte de primer ministro preparado para tomar las riendas del gobierno y pasar a Alberto Fernández a un segundo plano.

Su llegada encendió las alarmas en las cercanías de Alberto Fernández, no solo por desplazarlo en el Ejecutivo nacional si no porque todavía está convencido que él va a ser candidato en 2023 para reelegir con el peronismo unido atrás suyo.

Juan es un turco pícaro y ambicioso, pero está corriendo un riesgo demasiado alto”, advirtió una persona cercana al presidente ante la consulta de cuál es el proyecto de Manzur como Jefe de Gabinete.

Y es que Manzur arrancó su gestión como jefe de Gabinete poniendo quinta. Prácticamente lo corrió de escena al jefe de Estado. Él hizo el anuncio del “fin de la cuarentena”, les dio las órdenes a los ministros que estaban acostumbrados a trabajar directamente con Alberto y anunció que va encabezar reuniones de gabinete todas las semanas, algo que Cafiero rara vez hacía.

Su agenda es inagotable. Este miércoles recibió a su par bonaerense, Martín Insaurralde, en la Casa de Gobierno, para ponerse en sintonía tras el desembarco de ambos en la administración. El encuentro fue para “ordenar y planificar el trabajo conjunto entre el gobierno nacional y provincial con el objetivo de fortalecer las políticas de producción y creación de empleo”, consignó el parte oficial de la provincia.

En el entorno del presidente hay inquietud e incomodidad, porque en pocas horas Manzur le intervino el Gobierno y no desmiente sus pretensiones presidenciales. Tampoco les agrada la estrategia del jefe de Gabinete de excluir o reducir sustancialmente las apariciones públicas del presidente de la campaña electoral que reanudará en octubre.

“A Alberto podés descalificarlo o ridiculizarlo. Lo que no acepta es que le saquen el micrófono. Su adicción mediática es su talón de Aquiles, dijeron hace poco en un mitín del Frente de Todos.

Pero no solo al albertismo molesta el alto perfil que está adoptando Manzur. Sergio Massa, quien tiene unas muy públicas ganas de ser candidato en 2023 si Alberto no se presenta, entiende que Manzur le frustra sus intenciones políticas. Lo mismo le ocurre a Máximo Kirchner, quien no estaba de acuerdo con el pacto que hizo su madre y también ve a Manzur como un adversario que puede sacarle poder en el kirchnerismo.

No es secreto para nadie que todo el universo peronista siente mucha más empatía y confianza hacia Juan Manzur que hacia el volátil Alberto Fernández o la soberbia despectiva de Máximo Kirchner. Sin embargo, varios son los que temen que haya mostrado demasiado rápido su juego y termine eyectado.

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