Eduardo Rodríguez Veltzé rechazó este lunes la invitación del partido “Evo Pueblo”, la organización le había pedido acompañar al exdictador en las elecciones de agosto. Rodríguez Veltzé agradeció el gesto, pero fue enfático en que no participará en ninguna fórmula. Desde su cuenta en la red X, reafirmó su compromiso con la democracia y subrayó que seguirá apoyando el derecho votar libremente.
El rechazo se produjo después de que dirigentes del evismo anunciaran su decisión en un ampliado nacional. El encuentro se realizó el domingo en Lauca Ñ, bastión del expresidente Morales en el Trópico de Cochabamba. Gonzalo Choquehuanca, miembro de la dirección del partido, fue el encargado de hacer pública la resolución.
La Federación Única de Campesinos y las Bartolinas de Cochabamba respaldaron la propuesta. Su Ejecutivo, Mario Soto, afirmó que Rodríguez Veltzé podría ayudar a Morales a enfrentar la crisis política. Sostuvo que el país necesita una figura constitucional para recomponer el orden y defendió la unidad del bloque evista.
Rodríguez Veltzé fue presidente interino de Bolivia entre 2005 y 2006. Asumió el cargo tras la renuncia de Carlos Mesa, en medio de una grave crisis política. Es abogado y doctor en Derecho Constitucional, con estudios en la Universidad Mayor de San Simón.
También fue presidente de la extinta Corte Suprema de Justicia. En 2013, Morales lo designó como agente ante la Corte de La Haya en la demanda marítima contra Chile.
No es la primera vez que Veltzé rechaza involucrarse en la contienda electoral, anteriormente desmintió los rumores sobre una alianza con Andrónico Rodríguez. A través de sus redes, denunció que se estaba violando su privacidad con especulaciones sin fundamento. Cuestionó a los periodistas que divulgaron imágenes de una reunión informal en La Paz.
Rodríguez Veltzé señaló en más de una oportunidad que la reelección indefinida no debe formar parte del sistema democrático. Recalcó que Bolivia necesita una reforma que prohíba toda forma de reelección, porque el hiperpresidencialismo y el caudillismo son amenazas a la institucionalidad.
Ha sido crítico de los fallos del Tribunal Constitucional que habilitaron a Evo Morales en 2019. También cuestionó la autoprórroga de los magistrados actuales.
Subrayó la necesidad de justicia independiente y de un sistema político más equilibrado. Su postura contrasta con la del evismo, que promueve un retorno del expresidente Morales.









