La reciente decisión del presidente Donald Trump de imponer un arancel del 10% a las exportaciones bolivianas ha generado alarma entre los productores del país. A partir del 5 de abril, más de 200 productos nacionales deberán enfrentar esta nueva carga tributaria al ingresar al mercado norteamericano. Entre los bienes afectados están el estaño, la quinua, la castaña y otros minerales de exportación.
Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), esta medida encarecerá los productos bolivianos. Empresarios y analistas temen que esto debilite la competitividad de Bolivia frente a otros países. La medida forma parte de una política de “aranceles recíprocos” anunciada por Trump, que afecta a casi toda América Latina.
México quedó exento por el tratado T-MEC que mantiene con Estados Unidos y Canadá. En cambio, países como Nicaragua y Venezuela enfrentarán aranceles aún mayores, del 18% y 15% respectivamente. Bolivia fue incluida en esta lista por aplicar un 20% de arancel a productos estadounidenses.
El gerente del IBCE, Gary Rodríguez, calificó la noticia como “triste” para el comercio exterior boliviano e indicó que las exportaciones se harán “cuesta arriba”. En 2024, Bolivia exportó 260 productos a Estados Unidos por un valor de 271 millones de dólares. Los más importantes fueron el estaño, las nueces de Brasil y la quinua.

Desde la Cámara Nacional de Exportadores (Caneb) también se manifestaron preocupados, afirmaron que Estados Unidos es el destino número 12 de las exportaciones bolivianas. Aunque no es el mayor mercado, sí representa una plaza importante por su volumen y poder adquisitivo. Entre enero y noviembre de 2024, las ventas a ese país alcanzaron 250,73 millones de dólares, se enviaron más de 52 mil toneladas netas.
Para Luis Fernando Romero, presidente del Colegio de Economistas de Tarija, este arancel resta competitividad y afectará tanto al ingreso de divisas como al posicionamiento de Bolivia en el mercado internacional. Además, recordó que el país ya no cuenta con el ATPDEA, un acuerdo comercial con Estados Unidos que ofrecía preferencias arancelarias. Este acuerdo fue suspendido en 2009 por decisiones políticas y diplomáticas del masismo.
El año pasado, Bolivia importó más de 3.300 productos estadounidenses por un valor de 809 millones de dólares. En comparación, sus exportaciones fueron significativamente menores, la balanza comercial con Estados Unidos es negativa desde 2017 y sigue en esa tendencia. En 2023, el déficit alcanzó los 557 millones de dólares y en enero de este año se registró un saldo negativo de 26 millones.
¿El masismo no tomó previsiones?









