El gobierno masista de Luis Arce decidió cerrar la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima, Silala y Recursos Hídricos Internacionales (Diremar), una institución creada en 2011. La institución debía liderar las demandas de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
La medida fue anunciada en la conmemoración de la Defensa de Calama, donde el mandatario aseguró que esta decisión marca el inicio de una nueva etapa en la relación con Chile. La clausura de Diremar ha generado reacciones en la opinión pública, algunos consideran que era una entidad ineficiente, otros advierten sobre la necesidad de mantener una estrategia marítima.
El presidente Arce justificó el cierre de Diremar señalando que su ciclo había concluido. Además señaló que es necesario revisar los procesos judiciales llevados adelante en La Haya. En su discurso, enfatizó que la aspiración boliviana de recuperar una salida soberana al mar sigue siendo irrenunciable.

Sin embargo, aclaró que su gobierno masista priorizará el diálogo y la diplomacia con Chile en lugar de continuar con litigios internacionales. En este sentido, indicó que se realizará una evaluación de los resultados obtenidos en la CIJ para replantear la estrategia del país.
Desde su creación, la institución masista manejó las demandas ante la CIJ, el caso de la salida soberana al mar y la disputa por las aguas del Silala. En 2018, la Corte determinó que Chile no tenía obligación de negociar con Bolivia un acceso soberano al océano Pacífico. Posteriormente, en 2022, la CIJ dictaminó que las aguas del Silala son de curso internacional, lo que significó otro revés para el país.









