La candidata a la vicepresidencia por Alianza Popular, Mariana Prado, reconoció que su participación en el binomio con Andrónico Rodríguez dependió de una sola condición. Afirmó que no aceptaría ser parte de ninguna campaña que se dirija contra Evo Morales.
En una entrevista televisiva, reveló que esa fue su primera exigencia al ser invitada por el presidente del Senado. “Si es contra Evo, no cuentes conmigo”, declaró Prado. Añadió que no desea involucrarse en enfrentamientos internos del MAS.
Prado, exministra de Planificación de Morales, enfatizó que la relación con Evo era clave en su decisión. Consideró que la campaña debía mantener una postura neutral o favorable hacia el exmandatario.
También manifestó que su permanencia dependía de la identidad política de la alianza. Dijo que no quería figurar como candidata de partidos que no compartieran sus principios socialistas. Señaló que incluso evaluó no postular hasta conocer la sigla que los respaldaría.
Una invitación sorpresiva

La exjefa de gabinete de García Linera reveló que la invitación la tomó por sorpresa. Rodríguez la contactó mientras ella se encontraba en Buenos Aires. Tuvieron una conversación telefónica donde él le explicó la idea de formar un binomio.
Según Prado, insistió en que la línea política debía quedar clara antes de cualquier anuncio. Solo después de pactar que no se confrontaría con Morales aceptó el ofrecimiento.
Prado recordó que en el momento de la invitación aún no existía una sigla definida. Dijo que no estaba dispuesta a prestarse a una candidatura improvisada. Entre risas, aseguró que le preocupaba aparecer como candidata de ADN u otra fuerza conservadora.
Su exigencia fue tener claridad ideológica y un instrumento político afín. Esta preocupación fue uno de los dos elementos clave para su aceptación.













