La diputada de Creemos, María René Álvarez, cuestionó el nuevo mapa cartográfico electoral aprobado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE). Según la legisladora, los cambios se hicieron sin socializar ni consultar con los representantes de las regiones afectadas. Esta situación ha generado molestia en sectores opositores que ven en la medida un favorecimiento al Movimiento Al Socialismo (MAS).
Álvarez denunció que esta modificación afecta directamente la representación política de varias zonas cruceñas. Uno de los principales cuestionamientos de la diputada es la fusión de San Ignacio de Velasco con San Julián. La legisladora criticó que ambas regiones no tienen afinidad ni conexión territorial.
Para Álvarez, esta decisión debilita a los bastiones opositores en la Chiquitania. La parlamentaria alertó sobre un intento de diluir el voto opositor con esta reestructuración. Además, subrayó que esta decisión fue tomada de manera unilateral.
“Nos hemos enterado de estos cambios por las páginas del Tribunal Electoral Departamental”, señaló Álvarez. Según la diputada, el TSE ya tenía una resolución final sin haber consultado previamente a las comunidades afectadas. Álvarez consideró que el proceso debió haber contado con mayor transparencia.
Asimismo, lamentó que las autoridades electorales no hayan cumplido con el compromiso de socialización previo. Esta falta de diálogo ha generado incertidumbre y malestar entre los habitantes de la región.
La polémica también alcanzó a la comunidad de Piso Firme. Álvarez denunció que, según el nuevo mapa electoral, esta comunidad figura como parte del Beni. Sin embargo, la diputada recordó que los acuerdos previos establecían que Piso Firme seguiría perteneciendo a Santa Cruz.











