La Calera exige cuentas a Colón Punilla S.A.: Deuda millonaria y desinversión en el servicio
La Municipalidad de La Calera endureció su postura frente a Colón Punilla Agua y Saneamiento S.A. tras agotar todas las instancias de diálogo administrativo previo.
El municipio presentó un informe técnico que revela un saldo a favor por sobrepagos de casi 900 millones que cubren el total de lo que la empresa reclama.
La Municipalidad de La Calera endureció su postura frente a la prestataria tras agotar todas las instancias de diálogo administrativo previo. El Ejecutivo local confirmó que la empresa y la provincia fueron notificadas sobre un saldo a favor que alcanza los 880 millones de pesos. El conflicto expone la necesidad de un acuerdo urgente sobre la modalidad de devolución de estos recursos públicos que pertenecen a los calerenses.
Históricamente el Gobierno Provincial abastecía de agua mayorista a la ciudad de La Calera sin recibir pago alguno. Sin embargo, tras perder las elecciones en 2023, el intendente peronista saliente Facundo Rufeil comprometió a la ciudad a abonar el monto actualizado de 200 millones mensuales, casi el 10% del presupuesto municipal, en concepto de agua y saneamiento.
Esta maniobra para desfinanciar a su sucesor provocó que durante más de un año la gestión del actual intendente Fernando Rambaldi abonara los 200 millones a la provincia. Sin embargo, durante meses los equipos técnicos del municipio afirmaban que la ciudad recibía menos agua de la que pagaba mensualmente.
La situación de la empresa Colón Punilla S.A. resulta alarmante al analizar sus pasivos acumulados con otros proveedores de servicios públicos provinciales.
Desinversión operativa y deudas impositivas
En noviembre de 2024, la provincia entrega de manera precaria la concesión del servicio a la empresa Colón Punilla y un mes después el municipio logra en la justicia la instalación de un macro-medidor a la salida de la planta. Con la instalación del macromedidor las sospechas se confirmaron: la ciudad pagó casi 900 millones de más durante un año, generando un gran saldo a favor.
Sin embargo, Colón Punilla S.A. desconocería el saldo a favor de La Calera, argumentando que es un saldo a favor generado con la provincia y no con la empresa. Es por esto que la actual gestión estaría frenando el pago de 3 meses por el agua mayorista como resguardo del dinero que le pertenece a la ciudad.
Esto no pasaría de una cuestión administrativa de no ser porque hace tres semanas la empresa decidió dejar a la ciudad de La Calera sin agua. No solo se desconoció el saldo a favor de la ciudad, sino que Colón Punilla S.A. decidió disminuir el caudal de agua a niveles que no hacían posible la provisión para la mayoría de los barrios de la ciudad sin estar vencidos los plazos de pago.
El municipio venía manejando los pagos dentro de los 90 días hábiles que implicaba el corte del servicio, pero apenas pasados los 50 días hábiles la empresa decidió cortarle el agua a la ciudad para obligar al municipio a pagar, sin considerar que durante un año el municipio pagó de más.
El manejo de los flujos de caja de la compañía genera interrogantes técnicos dado que sus deudas con proveedores coinciden con una facturación millonaria.
Inoperancia y desidia que perjudicó a 50.000 vecinos
No sólo eso, sino que es sabido que hoy Colón Punilla S.A. debe unos 500 millones por el agua a la provincia, otros 300 millones a EPEC y 60 millones a la misma Municipalidad de La Calera por no pagar las tasas de su planta potabilizadora en la ciudad. Siendo que empresa, provincia y municipalidad tienen saldos recíprocos a saldar, lo más lógico hubiera sido acordar y no cortarle el agua a 50.000 calerenses. Esto también considerando que la municipalidad invirtió más de 250 millones en reparación de bombeo de líquidos cloacales que debería pertenecer a la red de Colón Punilla y que nunca les fueron reconocidos.
Conjuntamente, 10 días después de cortar el agua a la ciudad de manera extorsiva, la inoperancia de la prestadora quedó aún más en evidencia cuando el rompimiento del caño de ingreso a la planta potabilizadora dejó al descubierto que la concesionaria no contaba con el personal o la maquinaria necesaria para repararlo. Nuevamente la ciudad quedó sin agua, tuvo que salir el municipio a asistir a los vecinos y la provincia se encargó de reparar la planta.
El rompimiento del caño de ingreso a la planta potabilizadora dejó al descubierto que Colón Punilla S.A. no contaba con el personal o la maquinaria necesaria para repararlo.
Interrogantes sobre el destino de los fondos
Las preguntas que muchos vecinos, comerciantes y funcionarios se hacen son: ¿A dónde fueron los más de 2.000 millones de pesos pagados por La Calera a una empresa que no puede reparar su principal planta potabilizadora? ¿A dónde van los 800 millones de pesos por mes que pagan La Calera y otras 10 ciudades de Sierras Chicas a una empresa que apenas cuenta con maquinaria y vehículos propios? ¿A dónde van esos casi 10.000 millones que la empresa recibe por año y no es capaz de pagar el agua que recibe de provincia, la luz que recibe de EPEC o las tasas municipales?
Ante la fuerte sospecha de que la empresa estaría llevando un desmanejo de los recursos públicos, la actitud del intendente Rambaldi de primero controlar si recibía lo que estaba pagando y luego frenar los pagos hasta que se reconozca todo lo que se pagó de más, es un ejemplo de lo que corresponde que haga un funcionario público ante cualquier sospecha de robo o corrupción.
Desde hace dos semanas, provincia y municipio han entablado una mesa de diálogo abocada al análisis del saldo a favor de La Calera. Mientras tanto, la historia del agua en La Calera nos habla de políticos que entregan los recursos con tal de volver al poder y de otros, como el caso de Rambaldi, que han venido a dar la batalla cultural hasta las últimas consecuencias.
El municipio aguarda una respuesta oficial que contemple el reconocimiento del saldo a favor mientras continúa en diálogo permanente con autoridades provinciales.