La Justicia de Córdoba avanza en la hipótesis de que el cadáver de Agostina Vega fue movilizado a distintos puntos urbanos antes de su disposición final. El cuerpo de la menor de 14 años apareció sin vida el pasado 30 de mayo en un predio descampado perteneciente al barrio Ampliación Ferreyra. Los peritos forenses sospechan que el homicidio ocurrió inicialmente en una vivienda particular pero el posterior ocultamiento requirió de apoyo logístico.
Fuentes vinculadas a la investigación confirmaron que la víctima habría sido asesinada en un domicilio de la calle Juan del Campillo al 800. Los rastros de sangre detectados en las habitaciones por la policía científica no resultan compatibles con la cantidad de fluidos de un desmembramiento. Ante esta evidencia física los investigadores evalúan si el acusado Claudio Barrelier trasladó los restos hacia la Villa Los Galpones antes de enterrarlos en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra.
En el entorno de la fiscalía cobró fuerza la pista sobre la participación activa de un cómplice calificado que recibe los apodos de "el doctor" o "el cirujano". Este sospechoso habría aportado los conocimientos técnicos necesarios para concretar el posterior descuartizamiento de la adolescente damnificada. Paralelamente las autoridades judiciales analizan si el trasfondo del crimen se vincula directamente a un violento ajuste de cuentas entre bandas locales.
Los investigadores evalúan si el acusado Claudio Barrelier trasladó los restos de Agostina Vega hacia la Villa Los Galpones
Allanamientos y sospechas por redes de narcotráfico
Los investigadores policiales conectan el trágico desenlace con el presunto robo de varios kilos de sustancias estupefacientes por parte del entorno del detenido. La reconstrucción de las últimas horas de la víctima motivó la realización de múltiples allanamientos en diferentes propiedades del sector este de Córdoba Capital. Los teléfonos celulares secuestrados durante los operativos están siendo analizados por los peritos tecnológicos para establecer las comunicaciones de los sospechosos.
La comunidad barrial realizó movilizaciones para exigir el pronto esclarecimiento del caso y la detención de la totalidad de los integrantes de la red delictiva. La representación legal de los familiares directos de la menor solicitó el resguardo de nuevos testimonios de vecinos que observaron movimientos de vehículos sospechosos. Las autoridades policiales reforzaron la vigilancia en las inmediaciones de los domicilios de los imputados para evitar posibles represalias o incidentes violentos.
El expediente judicial acumula declaraciones testimoniales que complican la situación procesal de los detenidos que permanecen alojados en dependencias penitenciarias. Los médicos forenses continúan analizando las muestras extraídas durante la autopsia con el objetivo esclarecer todos los hechos. La fiscalía de instrucción de Córdoba mantiene el secreto de sumario sobre las nuevas directivas destinadas a localizar el eventual paradero de posibles copartícipes faltantes.