Asaltaron a un chofer de Uber en Córdoba y el atacante fue condenado en 46 días
Gonzalo Ezequiel Saltos había amenazado de muerte al conductor para robarle el celular, la billetera y las llaves del auto; la Justicia lo condenó a cinco años de prisión.
Gonzalo Ezequiel Saltos había amenazado de muerte al conductor para robarle el celular, la billetera y las llaves del auto; la Justicia lo condenó a cinco años de prisión.
Un chofer de Uber fue víctima de un violento asalto el 7 de agosto pasado en barrio Villa La Tela, en la ciudad de Córdoba, cuando tres hombres que había aceptado como pasajeros lo atacaron para robarle sus pertenencias. El trabajador, que se ganaba la vida manejando para la plataforma, sufrió además una amenaza de muerte y varios golpes durante el ataque.
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El conductor había aceptado un viaje desde barrio Ameghino Norte hacia Villa La Tela. Al llegar a María Biedma Recalde al 5000, Gonzalo Ezequiel Saltos, de 22 años, que viajaba en el asiento delantero, extrajo un elemento punzocortante de unos 30 centímetros y se lo apoyó en el cuello al chofer. "Estás robado; quédate quieto o te mato", lo amenazó, según consta en la acusación.
Saltos se apoderó del teléfono celular del conductor, de una billetera con entre 60.000 y 70.000 pesos y de las llaves del auto. Cuando el trabajador intentó resistirse, se produjo un forcejeo en el que el atacante lanzó varias estocadas con el arma blanca, mientras sus dos cómplices lo golpeaban a puño limpio, hasta que finalmente los tres escaparon corriendo con lo robado.
La jueza de Control y Faltas N° 5, Natalia Pacheco, dio por acreditados tanto el hecho como la participación del acusado.
La condena contra el atacante del chofer de Uber
La respuesta policial fue casi inmediata: a los pocos minutos, un oficial fue comisionado al lugar y, con la descripción aportada por la víctima, los efectivos llegaron hasta la vivienda donde se escondía Saltos. Allí lo aprehendieron y le secuestraron el celular robado, que todavía llevaba en el bolsillo de su campera.
Con la prueba reunida por el fiscal de la Unidad de Flagrancia Sur, Gerardo Reyes, y un acuerdo alcanzado con la defensa oficial, Saltos reconoció su responsabilidad en el asalto durante un juicio abreviado realizado el 22 de septiembre. La jueza de Control y Faltas N° 5, Natalia Pacheco, dio por acreditados tanto el hecho como la participación del acusado.
La magistrada aplicó la pena acordada entre la fiscalía y la defensa: cinco años de prisión efectiva. En total, desde el día del asalto hasta la sentencia transcurrieron apenas 46 días, un plazo que responde a la lógica con la que fue diseñado el fuero de Flagrancia en Córdoba, pensado para acelerar la respuesta judicial frente a este tipo de delitos.