Un proyecto de ordenanza presentado por bloques de la oposición en el Concejo Deliberante de Córdoba busca limitar el ejercicio profesional de intendentes, concejales y altos funcionarios municipales. La medida surge tras la conmoción social causada por el descubrimiento de vínculos entre un exedil y el principal sospechoso del crimen contra Agostina Vega, Claudio Barrelier, poniendo en evidencia la necesidad urgente de sanear la ética institucional.
La iniciativa propone prohibir la intervención legal de funcionarios en causas vinculadas a delitos contra la integridad sexual, narcotráfico, trata de personas y crímenes de lesa humanidad. De aprobarse, los funcionarios electos tendrían un plazo de 30 días para cesar cualquier participación profesional en expedientes de esta gravedad una vez asumido su mandato.













