De concretarse, poco más de US$30 millones se destinarían a cancelar la Letra del Tesoro actualmente reperfilada, mientras que alrededor de US$75 millones servirían para cancelar anticipadamente las tres cuotas pendientes del bono en dólares emitido durante la gestión de Ramón Mestre y posteriormente reestructurado durante la administración de Martín Llaryora.
Desde el punto de vista financiero, la estrategia busca reemplazar pasivos de corto plazo por una estructura de deuda con vencimientos más ordenados, reduciendo la presión sobre la caja municipal y otorgando mayor previsibilidad para la administración de los recursos.
Una deuda condicionada por el contexto económico de la Municipalidad
La necesidad de refinanciar compromisos llega en un escenario complejo para las finanzas municipales. La desaceleración de la actividad económica y la caída de la recaudación propia redujeron el margen operativo de los gobiernos locales, mientras continúan pesando obligaciones asumidas en moneda extranjera durante administraciones anteriores.










