Cuando asumió la administración municipal en diciembre de 2023, el intendente de La Calera, Fernando Rambaldi, implementó un control estricto de asistencia mediante aplicaciones digitales. El relevamiento interno arrojó una cifra que el propio jefe comunal define como alarmante: 170 personas figuraban en la nómina salarial heredada de gestiones anteriores pero jamás se presentaron a trabajar. De ese total, únicamente tres respondieron al llamado para justificar sus haberes, y los 167 restantes habrían cobrado su sueldo sin pisar el municipio.
La investigación derivó en la apertura de más de 30 denuncias penales contra exfuncionarios y responsables políticos de administraciones anteriores. Según Rambaldi, se trata de lo que califica como una estructura sistemática de corrupción amparada por la impunidad política, que la actual gestión recibió y decidió llevar a la Justicia.













