Los dos efectivos pertenecientes a la fuerza policial provincial que permanecían prófugos de las autoridades judiciales se entregaron en los tribunales de Córdoba. El cabo Leandro Alexis Quevedo, de 34 años, se presentó ante los magistrados de la Cámara 8ª del Crimen para comenzar a cumplir su castigo penal por el crimen de Blas Correas. El uniformado registraba un pedido de captura internacional desde el pasado 22 de abril tras declararse en rebeldía ante las citaciones.
Pocas horas antes de esa comparecencia, el ex comisario inspector Juan Antonio Gatica, de 49 años, adoptó una idéntica determinación procesal. Ambos exfuncionarios recibieron penas de 4 años de reclusión efectiva al ser hallados penalmente responsables por el delito de encubrimiento agravado. Con estas detenciones voluntarias concluyó la búsqueda de evadidos del resonante expediente tras las confirmaciones del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba.
Los magistrados Marcelo Jaime, Juan Manuel Ugarte y Carlos Palacio Laje procedieron a ordenar el inmediato alojamiento de los penados en dependencias carcelarias. La causa principal investigó los acontecimientos del 6 de agosto de 2020, cuando uniformados atacaron a tiros un vehículo con 5 jóvenes. Valentino Blas Correas, de 17 años, sufrió una herida de bala fatal disparada por la espalda frente al Complejo Pablo Pizzurno.
Blas Correas, el joven asesinado por la policía de Córdoba en agosto del 2020
Sentencias dictadas y situación de los imputados
El veredicto del jurado popular dictado el 31 de marzo de 2023 impuso prisión perpetua a los cabos primeros Lucas Damián Gómez, de 39 años, y Javier Catriel Alarcón, de 35 años. La investigación determinó que los tiradores utilizaron pistolas reglamentarias de 9 milímetros e implantaron un arma falsa en la Plaza de las Américas, en Córdoba Capital. La maniobra corporativa pretendió involucrar falsamente a los adolescentes atacados simulando un inexistente enfrentamiento armado.
El veredicto judicial de primera instancia fijó diversas escalas de castigo efectivo para el resto de los efectivos policiales que participaron de la alteración de pruebas. Las condenas recayeron sobre el subcomisario Sergio González, de 46 años, con 4 años y 10 meses, y el comisario Walter Soria, de 47 años, con 4 años y 9 meses. El subcomisario Enzo Quiroga, de 38 años, y el comisario inspector Jorge Galleguillo, de 48 años, recibieron 4 años y 8 meses.
La oficial ayudante Yamila Martínez, de 27 años, fue sentenciada a 4 años y 3 meses, mientras la agente Wanda Esquivel, de 36 años, recibió 3 años de prisión domiciliaria. El cabo Ezequiel Vélez, de 27 años, obtuvo 2 años y 5 meses en suspenso y el agente Juan Orlando Ramírez, de 48 años, 1 año en suspenso. Finalmente, el tribunal dispuso la absolución del cabo Leonardo Martínez, de 22 años, y de su par el agente Rodrigo Toloza, de 31 años.