El exconcejal peronista reapareció luego de 40 días de silencio para victimizarse tras haber gestionado el ingreso de Claudio Barrelier como empleado estatal.
La reaparición pública del exconcejal peronista expuso nuevamente las oscuras dinámicas del clientelismo político que el contribuyente financia con sus impuestos. El abogado rompió un silencio de 40 días tras el crimen de la menor de 14 años, intentando desligarse de las consecuencias de sus propios actos institucionales.
Durante su descargo, Ricardo Moreno admitió haber ejercido la defensa técnica del principal acusado en 2025 y haber intervenido directamente para otorgarle un puesto en la Municipalidad de Córdoba. Esta designación con fondos públicos benefició a un sujeto que hoy afronta una severa imputación penal por homicidio.
"Soy abogado defensor por un lado y no puedo ser policía por el otro lado", argumentó el exedil para eludir su responsabilidad.
Ricardo Moreno se desligó de Claudio Barrelier y se victimizó en una gira mediática por los principales medios de Córdoba.
Clientelismo estatal y favores políticos
El caso desnudó cómo el aparato de la Municipalidad de Córdoba funciona recurrentemente como una bolsa de trabajo para el pago de favores partidarios. La estructura comunal, comandada por el intendente Daniel Passerini, asimiló al imputado dentro de la planta de trabajadores sin aplicar filtros rigurosos de idoneidad.
Mientras el sector privado exige productividad y antecedentes intachables para generar valor real, la burocrática administración pública malgasta los recursos fiscales en sostener la estructura política. La desvinculación tardía del socio de Moreno de la defensa penal confirma que las alertas del sistema institucional fueron totalmente ignoradas por el estudio jurídico.
Córdoba sufre las consecuencias de una presión impositiva asfixiante destinada a costear estos esquemas corporativos ineficientes. El exconcejal intentó desviar la atención de los ciudadanos denunciando supuestas extorsiones en moneda extranjera por parte de un comunicador.
El exconcejal intentó desviar la atención de los ciudadanos denunciando supuestas extorsiones
El costo del corporativismo de cara a 2027
La renuncia de Moreno al Concejo Deliberante se presentó como una decisión autónoma, aunque el intendente Daniel Passerini le sugirió dar un paso al costado para blindar la credibilidad de la gestión. Los ciudadanos demandan un cambio de tendencia radical que elimine el uso de los cargos públicos como herramientas de protección y financiamiento militante.
De cara a los comicios de 2027, el escenario expone el desgaste de un modelo político que el propio imputado calificó como perverso tras quedar aislado por el gobierno provincial. El contribuyente cordobés seguirá pagando el costo de un sistema que antepone el clientelismo faccioso al desarrollo económico genuino y a la seguridad de la comunidad.