Con 70 años de trayectoria, la firma familiar transformó su producción con maquinaria de última generación.
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La empresa cordobesa FADEP S.A. representa un caso emblemático de resiliencia industrial tras atravesar siete décadas de profundos cambios económicos. El origen de este emprendimiento se remonta al año 1900, fecha en la que el bisabuelo francés de la actual conducción arribó a la provincia mediterránea. FADEP S.A. se especializa en la fabricación y comercialización de envases industriales y comerciales, destacándose por el diseño personalizado de recipientes que actúan como herramientas de comunicación estratégica para sus clientes.
El espíritu de lucha de la organización tiene sus raíces en las vivencias del abuelo de Miguel, quien combatió en la Primera Guerra Mundial con solo 16 años. Esta herencia cultural permitió a la familia enfrentar desafíos complejos, incluyendo un momento crítico en el que la planta estuvo muy cerca de cerrar. Ante la angustia de su padre por la situación financiera, el actual titular decidió involucrarse plenamente para salvar el legado de sus antepasados.
Desde el año 2016, la compañía inició un proceso de tecnificación integral mediante la adquisición de las mejores herramientas disponibles en el mercado internacional. El recambio de maquinaria antigua por equipos modernos fue una decisión difícil pero necesaria para asegurar la supervivencia de la planta productiva en Córdoba. Recientemente, el esfuerzo inversor culminó con la inauguración de un nuevo establecimiento que cuenta con sistemas avanzados de inteligencia artificial.
Desde el año 2016, la compañía inició un proceso de tecnificación integral mediante la adquisición de las mejores herramientas
Personalización estratégica frente a la competencia externa
La estrategia de FADEP para enfrentar a competidores de gran escala como China se basa en la flexibilidad absoluta para responder a cada pedido particular. La empresa diseña envases plásticos específicos que funcionan como un canal de comunicación directo entre sus clientes y los consumidores finales de los productos fabricados. "Nos adaptamos a cada cliente, diseñamos envases como un medio de comunicación para que ellos puedan vender más", explica Jacobovsky sobre su ventaja competitiva.
La firma cordobesa prioriza el diseño personalizado por sobre la fabricación masiva y estandarizada que caracteriza a los grandes exportadores asiáticos del mismo rubro. Esta metodología permite a las marcas locales diferenciarse en las góndolas mediante recipientes innovadores que facilitan el proceso de venta en entornos muy competitivos. La clave del crecimiento sostenido radica en entender que el envase es una pieza fundamental de la estrategia de marketing de cualquier industria manufacturera.
El éxito de la empresa demuestra que la inversión en tecnología y la especialización son herramientas fundamentales para el desarrollo industrial en la región. Miguel Jacobovsky sostiene que la capacidad de respuesta inmediata y la calidad técnica son los pilares que permiten a la pyme seguir vigente tras 70 años. El proceso de reinvención constante ha permitido que una estructura tradicional se convierta en una planta modelo para el sector metalúrgico y plástico de Córdoba.