La biorrefinería cordobesa Bio4 formalizó el lanzamiento de un proyecto de inversión por U$S 70millones para incrementar la capacidad productiva de bioetanol en su predio industrial de Río Cuarto. Los desembolsos financieros se ejecutarán progresivamente durante los próximos 3 años para abastecer el aumento de la demanda en los mercados energético y comercial. Tras un reciente incremento del 25% en la operatividad de sus instalaciones, la compañía proyecta procesar cerca de 800.000 toneladas anuales de maíz hacia 2028.
El cumplimiento de los objetivos fijados por el directorio permitirá a la planta superar un volumen operativo diario de 900 metros cúbicos de combustible. Respecto a la planificación de las obras, Tomás Beamonte, CEO de Bio4, señaló: "Las inversiones industriales se planifican con mucha anticipación. La ampliación que hoy estamos poniendo en marcha empezó a pensarse hace más de dos años y, mientras terminamos ese proyecto, ya estamos trabajando en el siguiente". El directivo explicó que la empresa apunta a liderar la producción de insumos derivados para la matriz energética.
El plan de desarrollo contempla la adopción de innovaciones tecnológicas destinadas a optimizar la eficiencia de los procesos de transformación del cereal. Aunque la producción se comercializa mayoritariamente en el mercado nacional, la firma observa oportunidades internacionales ligadas a la transición energética mundial. Como antecedente, la naviera CMA CGM realizó un trayecto entre Brasil y Asia utilizando este biocombustible, mientras que el gobierno brasileño elevó la mezcla obligatoria en naftas del 30% al 32%.
Tomás Beamonte, CEO de Bio4
Marco regulatorio e historia de la planta
En el plano regulatorio argentino, las normas vigentes establecen un nivel de corte obligatorio del 12% para los combustibles derivados del petróleo. A esta proporción legal se adiciona un 3% extra mediante acuerdos directos entre las empresas refineras y los establecimientos procesadores. Por este motivo, el sector agroindustrial sigue con atención el tratamiento parlamentario de proyectos orientados a ampliar la participación de las energías renovables en el transporte.
La empresa inauguró en 2012 la primera planta procesadora de bioetanol a partir de maíz en el territorio nacional. Con el paso de los años, el establecimiento expandió su cartera de subproductos incorporando la elaboración de aceite de maíz, nutrición animal, energía limpia y biofertilizantes. Esta diversificación transformó las instalaciones originales en una plataforma integral orientada al aprovechamiento tecnológico de los recursos agropecuarios regionales.
Sobre el potencial de la actividad, Tomás Beamonte sostuvo: "Argentina tiene una oportunidad para generar más valor a partir de su producción agropecuaria. Tenemos maíz, tenemos capacidad industrial y tenemos equipos que saben transformar esa materia prima en productos de mayor valor". La culminación del plan de inversiones consolidará el perfil productivo del complejo industrial ubicado en el sur de la provincia de Córdoba.