El sector agropecuario de Córdoba se encamina a consolidar un hito productivo histórico durante la presente campaña agrícola 2025/2026. Los informes técnicos indican que la recolección combinada de granos alcanzará las 42.276.400 toneladas en todo el territorio de la provincia. Este excelente volumen representa un fuerte alivio financiero para las cadenas de valor locales, consolidando al campo como el motor de la actividad.
Los relevamientos oficiales realizados por la Bolsa de Cereales de Córdoba durante mayo reflejan un crecimiento cercano al 14% en la comparación interanual. Durante el ciclo previo de 2024/25, los establecimientos rurales locales habían acumulado una producción total de 36,77 millones de toneladas. En términos absolutos, el incremento actual de la mercadería supera las 5 millones de toneladas, garantizando un fuerte movimiento comercial.
De consolidarse de forma definitiva estas proyecciones, los productores superarán la histórica marca de 41,78 millones de toneladas registrada en 2018/19. La exitosa contabilidad granaria incluye el aporte de las variedades estivales y los excelentes rendimientos del trigo recolectado a mediados de enero. Las plantas superaron etapas de marcado estrés hídrico y térmico veraniego gracias a la resiliencia de los manejos tecnológicos aplicados en los lotes.
El total de la cosecha estival de esta temporada sin contar el trigo
Rendimientos de la cosecha gruesa y fina
Los rindes de soja y maíz muestran números que se posicionan muy por encima de los promedios históricos registrados en las últimas 5 campañas. La oleaginosa lideró las prioridades de recolección en los campos debido a los excesos de humedad que demoraron parcialmente las labores en los suelos. Por su parte, el maíz avanzó un 8% respecto al informe previo, logrando que el 34% de su volumen proyectado ya se encuentre almacenado en los silos.
El incremento generalizado del área sembrada funcionó como un factor clave para potenciar los resultados finales obtenidos en el maíz y en el girasol. Asimismo, el cultivo de trigo inyectó un aporte histórico al circuito comercial de la provincia mediante la trilla de 6,1 millones de toneladas. En contraste, el maní y el sorgo sufrieron una reducción en su superficie implantada, derivando en mermas respecto a los ciclos precedentes.
Los reportes agronómicos detallaron que las pérdidas por contingencias climáticas o caída de granizo se ubicaron en niveles iguales o inferiores al 3%. De cara al cierre del año comercial, menos del 15% de la superficie total evaluada por los técnicos finalizó en una condición regular o mala. Estos indicadores confirman el impacto positivo del agro para el sector agropecuario de Córdoba, asegurando divisas genuinas para el desarrollo productivo global.