La escandalosa permanencia del abogado penalista Ricardo Moreno en la escena pública de Córdoba llegó a su fin tras concretarse su dimisión formal este jueves. El cuestionado dirigente peronista formalizó su renuncia por vía telefónica a su puesto de edil suplente dentro del bloque oficialista local. La salida se produce bajo una inmensa presión social originada por sus lazos directos con Claudio Barrelier, único imputado por el asesinato de Agostina Vega.
El alejamiento definitivo del concejal suplente constituye un paso indispensable para sanear las instituciones del cuerpo legislativo de la capital provincial. El intendente filokirchnerista Daniel Passerini dispuso que el exfuncionario Raúl La Cava reasuma la banca legislativa desplazando de manera inmediata al cuestionado penalista. La ciudadanía cordobesa celebra este desenlace frente a un dirigente que justificó el ingreso de 500 personas a la estructura del Estado municipal sin corroborar la existencia de antecedentes o irregularidades.











