El descenso de River Plate en 2011 continúa siendo uno de los acontecimientos más impactantes del fútbol argentino. Lo que durante décadas parecía imposible terminó concretándose el 26 de junio de ese año, cuando el conjunto de Núñez empató 1-1 con Belgrano de Córdoba en el estadio Monumental y descendió a la Primera B Nacional por primera vez en su historia.
La caída no fue consecuencia de una sola temporada, sino el desenlace de un largo proceso de deterioro institucional y futbolístico que comenzó años antes. El punto de quiebre llegó en el Torneo Apertura 2008, cuando River terminó último por primera vez en un campeonato de Primera División, un resultado inédito para uno de los clubes más grandes del país.
En diciembre de 2009, Daniel Passarella asumió la presidencia del club luego de imponerse en las elecciones. Sin embargo, recibió una institución golpeada por los problemas económicos y deportivos que se habían profundizado durante la gestión anterior.
Aunque River mostró algunos pasajes de buen fútbol, nunca consiguió alejarse definitivamente de la zona comprometida de la tabla de los promedios. Durante el Clausura 2011, el equipo tuvo un inicio alentador, pero una serie de malos resultados en el tramo final terminó condenándolo a disputar la Promoción.
El primer partido se disputó el 22 de junio de 2011 en Córdoba. Belgrano aprovechó la localía y se impuso por 2-0 con goles de César Mansanelli y César "Picante" Pereyra, dejando a River obligado a una remontada en el Monumental.
Cuatro días después, el Millonario salió decidido a revertir la historia y abrió el marcador rápidamente gracias a Mariano Pavone. Sin embargo, la ilusión duró poco. En el segundo tiempo, Guillermo Farré marcó el empate para Belgrano y dejó a River sin margen de reacción.
El encuentro finalizó 1-1 y decretó el descenso del conjunto de Núñez. Tras el pitazo final se desataron graves incidentes dentro y fuera del estadio, en una jornada que quedó grabada como una de las más tristes de la historia del club.