Después de años instalado entre los mejores del mundo y de tres finales perdidas, Alexander Zverev finalmente el conquistó este domingo su primer título de Grand Slam al imponerse sobre Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5) y 6-1 en la final del Roland Garros.
El encuentro fue una prueba de resistencia. "Sascha" arrancó con autoridad y se llevó con claridad el primer set, aunque Cobolli, que disputaba la primera final de Grand Slam de su carrera, reaccionó rápidamente para igualar el marcador. El alemán recuperó el control en el tercer parcial, pero el italiano volvió a responder y forzó un quinto set tras imponerse en un ajustado tie-break.
Cuando el partido entró en su tramo decisivo apareció la mejor versión del teutón. Más entero física y mentalmente, tomó la iniciativa desde el comienzo del set final, quebró dos veces el servicio de su rival y cerró la definición con un contundente 6-1 para sellar el mayor logro de su trayectoria.
El camino hacia la corona estuvo marcado por un torneo atípico. Carlos Alcaraz, campeón defensor, no pudo competir por una lesión, mientras que el número uno del mundo, Jannik Sinner, quedó eliminado de manera sorpresiva en la segunda ronda a manos del argentino Juan Manuel Cerúndolo. Con los dos máximos favoritos fuera de carrera, Zverev asumió el protagonismo y aprovechó la oportunidad.
El título también tiene un peso histórico para el tenis alemán. Zverev se convirtió en el primer campeón masculino de Roland Garros de su país en la Era Abierta y en el primer alemán en conquistar un Grand Slam desde que Boris Becker ganó el Abierto de Australia de 1996.
Por otra parte, esta victoria en París también tuvo un valor especial en lo personal. En aquel escenario, pero en 2022, el oriundo de Hamburgo sufrió una de las lesiones más dolorosas de su carrera cuando se rompió los ligamentos del tobillo derecho durante una semifinal ante Rafael Nadal. Aquella vez abandonó la cancha entre lágrimas; esta vez volvió a emocionarse, pero con la Copa de los Mosqueteros en sus manos.