El punto de inflexión llegó en el tercer set. Después de sostener la intensidad durante varios games, Sinner consiguió el primer quiebre de toda la final y encaminó el parcial. Incluso se recuperó de una caída durante uno de los puntos para terminar imponiéndose por 6-3 y quedar a un set del título.
En el cuarto capítulo mantuvo el control del partido. Zverev, que había llegado a Londres tras conquistar Roland Garros, siguió ofreciendo resistencia y nunca dejó de pelear cada punto, pero el italiano volvió a quebrar en el momento justo y administró la ventaja hasta cerrar el encuentro por 6-4, luego de tres horas y 46 minutos de juego.
Con este nuevo título, Sinner alcanzó las 100 victorias en torneos de Grand Slam, una marca que solo un puñado de tenistas activos ha conseguido. Además, reafirmó su dominio sobre Zverev, a quien volvió a derrotar para extender una racha favorable en el historial y consolidarse como el gran referente del circuito masculino.