La ciudad de Atlanta ya respira fútbol argentino. En la previa de la semifinal del Mundial entre la Selección y Inglaterra, miles de hinchas se volcaron a las calles para participar de un banderazo que llenó todo de celeste y blanco.
El encuentro, que definirá uno de los finalistas, tiene a los fanáticos más expectantes que nunca. La pasión desbordó en Underground Atlanta, donde se armó el punto de reunión principal.
Tras la eliminación de Francia, los presentes guardaron un minuto de silencio irónico y enseguida pasaron a cantar contra el rival. El clásico “el que no salta es un inglés” sonó fuerte, acompañado de otras canciones que animaron el ambiente.
Este banderazo se destacó como el más concurrido desde el arranque de la Copa del Mundo, solo superado por el que se había hecho en Miami.


Los fanáticos viven estos días con mucha emoción. La Albiceleste sueña con llegar a la final y los hinchas no ahorran esfuerzos para acompañar desde donde sea.





