La ciudad de Atlanta ya respira fútbol argentino. En la previa de la semifinal del Mundial entre la Selección y Inglaterra, miles de hinchas se volcaron a las calles para participar de un banderazo que llenó todo de celeste y blanco.
El encuentro, que definirá uno de los finalistas, tiene a los fanáticos más expectantes que nunca. La pasión desbordó en Underground Atlanta, donde se armó el punto de reunión principal.
Tras la eliminación de Francia, los presentes guardaron un minuto de silencio irónico y enseguida pasaron a cantar contra el rival. El clásico “el que no salta es un inglés” sonó fuerte, acompañado de otras canciones que animaron el ambiente.
Este banderazo se destacó como el más concurrido desde el arranque de la Copa del Mundo, solo superado por el que se había hecho en Miami.
Referencias y expectativa
Entre las banderas que flameaban, aparecieron varias con alusiones a las Islas Malvinas. Aunque la FIFA prohíbe el ingreso de elementos políticos al estadio, los hinchas no dudaron en mostrar su sentir.
La fiebre por el partido también se nota en la búsqueda de entradas. En la reventa, los valores llegaron a rondar los 3.000 dólares para las ubicaciones más accesibles, lo que refleja el enorme interés que genera este cruce.
Los fanáticos viven estos días con mucha emoción. La Albiceleste sueña con llegar a la final y los hinchas no ahorran esfuerzos para acompañar desde donde sea.
En las calles de Atlanta el clima es inigualable, con cánticos que no paran y un mar de banderas que se mueve al ritmo de cada grito.
La previa que ya es fiesta
Este tipo de manifestaciones son habituales en los mundiales cuando la Selección avanza. Pero este en particular tuvo una convocatoria impresionante, mostrando una vez más el amor incondicional de los argentinos por su equipo.
Los hinchas saben que el partido será duro, pero confían en el grupo y en la garra que siempre saca adelante las situaciones difíciles.