El boxeador taiwanes Lin Yu-Tingregresó a la acción con una polémica victoria por nocaut en apenas 94 segundos, durante los Juegos Nacionales de Taiwán. Sin embargo, más que un regreso triunfal, es un escándalo porque peleó como "mujer" y rompió a trompadas a su rival feminino.
Lin reapareció tras casi un año sin combates oficiales, luego de coronarse "campeona" olímpica en París 2024. Su ausencia se debía a la descalificación sufrida en el Mundial de 2023, cuando no superó las pruebas de elegibilidad de género impuestas por World Boxing, el organismo internacional del boxeo.
El combate, realizado en Taipéi, fue breve y desigual, donde la experimentada Lin arrolló a Pan Yan-fei, una joven universitaria de 19 años que debutaba en la categoría. Tras varios golpes directos al rostro, el entrenador dePan arrojó la toalla al inicio del segundo asalto. Aunque la joven fue atendida y se encuentra fuera de peligro, la escena generó incomodidad entre los asistentes y reavivó el debate sobre si Lin debería haber estado habilitada para competir.
La boxeadora se benefició de una excepción en el reglamento nacional, ya que los Juegos Nacionales no exigen las pruebas genéticas obligatorias que desde agosto aplica World Boxing. Así, mientras el circuito internacional le sigue cerrado, Lin encontró un resquicio para sumar su séptimo título consecutivo en el campeonato local.
Durante la velada, Lin evitó hablar del tema de su elegibilidad y se limitó a declarar que "todavía se está adaptando al peso de 60 kilos". Su entrenador, Tseng Tzu-chiang, calificó la pelea como "de rutina" y también esquivó los cuestionamientos.
Cabe aclarar tanto las autoridades deportivas de Taiwán como el Comité Olímpico Internacional (COI) han ratificado públicamente que Lin Yu-Ting es mujer, en base a los resultados de sus exámenes médicos. Sin embargo, no pudo participar del Mundial 2025 porque la confirmación oficial de su test de elegibilidad se demoró más de lo previsto, lo que impidió su inscripción definitiva y generó aún más dudas sobre su género.
Lin no participó del Mundial 2025
El contraste es evidente. Por un lado, Lin continúa compitiendo sin restricciones en su país, mientras que la argelina Imane Khelif, también campeona olímpica y afectada por las mismas pruebas de género, permanece marginada del circuito internacional y mantiene una apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
Los ojos del mundo ahora apuntan a Los Ángeles 2028, donde tanto Lin como Khelif aspiran a competir nuevamente. El interrogante es si lo harán bajo reglas más claras y justas para el resto de la competencia que se ve sobrepasada por las diferencias biológicas evidentes.