Franco Colapinto terminó el Gran Premio de China con un sabor agridulce. Pese a su más que merecido décimo puesto, que le dio su primer punto en Alpine, el resultado no logró disimular la frustración por una carrera que, según su visión, estuvo marcada por la mala suerte y varios problemas en el auto.
"Obviamente que fue bueno haber sumado puntos, triste por haberlo sumado por haber tenido suerte porque se quedó Max (Verstappen) si no lo hubiera sumado, no es positivo haber quedado atrás de autos más lentos que nosotros", aseguró el argentino.
En cuánto al estado de su A526, el pilarense explicó: "Tuve muchísimo graining en el último stint, tenía muchos daños en el piso, la parte trasera derecha quedó toda rota, tenía un agujero grande en el piso atrás y perdía muchos puntos de carga pero bueno es lo que hay". "Tuve mucha mala suerte, estoy con bronca", agregó.

Uno de los episodios que marcó su carrera fue el toque con Esteban Ocon, aunque Colapinto dejó en claro que ese no fue el principal motivo de su enojo: "Arrancamos con una estrategia distinta, pasé a muchos, estaba adelante y después por un auto que es queda parado ponen un safety car que no tiene sentido. En Melbourne necesitábamos un safety car y pusieron virtual por un auto prendiéndose fuego. No tiene sentido y eso es lo que más bronca me da. Cada vez que estoy ahí para hacer algo bueno, siempre hay algo que me frena".
Más allá de la bronca, Colapinto destacó que lo dejó todo en pista y que esa sensación es la que termina alimentando la frustración cuando el resultado no acompaña. "Sentí que fue una de mis mejores carreras, empujando todas las vueltas, haciendo lo que podía, quedando atrás de Pierre en las primeras vueltas… Todo para que después se vaya. Es lo que hay, hay que seguir trabajando, hay que encontrar la performance. Hay que laburar para mejorar".

En el cierre de la carrera también protagonizó un intenso duelo sobre el final con Carlos Sainz por el noveno puesto. El argentino reconoció que estuvo cerca de intentar una maniobra arriesgada, pero prefirió no comprometer el resultado.
"Con Carlos me quedé bastante caliente que me ganó acá, tenía una ganas de pasarlo,estaba por tirarme en cualquier lado, iba a ser un desastre pero me contuve y no me le tiré y quedé ahí décimo, pero nada, tenía muchas ganas de tirarme en cualquier lado y por suerte no hice cagada", relató.
Pensando en lo que viene, el piloto de Alpine aseguró que el equipo debe seguir trabajando para encontrar más rendimiento y confía en poder dar un salto en la próxima cita del calendario.
"No hay que quedarse por vencido, nosotros acá no nos damos por vencido, pero la verdad que no está saliendo nada en nuestra favor, es una pena pero nada, mucho por trabajar creo que, muchas cosas por entender, no tuve suerte en general, así que nada, vamos a seguir empujando con todo el equipo, vamos a seguir intentando traer más performance y volver más fuertes a Japón”, concluyó.







