El próximo domingo 16 de agosto, la tradicional celebración dedicada a los más chicos volverá a realizarse oficialmente bajo el nombre “Día del Niño”, una denominación que se mantiene vigente desde que el Gobierno de Javier Milei la restituyó formalmente mediante el Decreto 562/2025.
No se trata de una nueva modificación adoptada este año. La medida fue oficializada en agosto de 2025 y continúa plenamente vigente durante 2026, por lo que la fecha conserva el nombre histórico utilizado durante décadas por millones de familias argentinas, antes de que el progresismo argentino intentara adoctrinar a los más pequeños.
Javier Milei, acompañado por decenas de niños.
La decisión de la administración Milei había dejado atrás el cambio promovido en 2020 durante la administración de Alberto Fernández, cuando desde la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia se impulsó reemplazar “Día del Niño” por “Día de las Infancias”.
En aquel momento, el entonces titular del organismo, Gabriel Lerner, justificó la modificación al señalar que buscaban “celebrar la diversidad de toda la niñez” y acompañar determinadas “transformaciones culturales”. Desde el área también se defendía una perspectiva vinculada a cuestiones de "género y diversidad", alineada a la izquierda internacional .
Cinco años después, el Gobierno de Milei decidió recuperar la denominación tradicional. El cambio respondió también a un pedido de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), que planteó la necesidad de unificar criterios y devolver claridad a una fecha profundamente arraigada en la cultura argentina.
El presidente de la entidad, Matías Furió, había destacado entonces el “fuerte arraigo cultural” del Día del Niño y su relación con el derecho al juego contemplado en la Convención sobre los Derechos del Niño.
Volvió la normalidad.
La celebración tiene una extensa historia en el país y se realiza de manera ininterrumpida desde 1960. Después de distintas modificaciones de calendario, desde 2013 quedó fijada para el tercer domingo de agosto, criterio que continúa vigente actualmente.
De esta manera, durante todo el gobierno de Javier Milei la Casa Rosada sostuvo una postura contrapuesta al enfoque adoptado por el kirchnerismo: mantener una denominación simple, tradicional y ampliamente reconocida por la sociedad, sin incorporar las reformulaciones lingüísticas que apelen a la ideologización de los más pequeños.