La tensión entre José Luis Félix Chilavert y Oscar Ruggeri es casi un clásico extrafutbolístico que lleva décadas. Sus diferencias se remontan a mediados de los años 90, cuando en un cruce entre Vélez y San Lorenzo en el Amalfitani quedó registrada la célebre patada que el "Cabezón" intentó propinarle al arquero paraguayo. Desde entonces, la rivalidad nunca se disipó y, con el paso del tiempo, se trasladó del campo de juego al terreno discursivo.
A lo largo de los años, Chilavert se posicionó como un crítico abierto del poder futbolístico, especialmente de la CONMEBOL y la AFA. Ruggeri, en cambio, suele mostrarse alineado con el presidente Claudio "Chiqui" Tapia y con las decisiones de Viamonte 1366. Esta postura del campeón del mundo se vio reforzada en los últimos días cuando cuestionó a Estudiantes de La Plata por realizar el pasillo de espaldas a Rosario Central y por su presencia en Asunción durante la final de la Copa Sudamericana y celebró el título de Lanús junto a la cúpula dirigencial del fútbol argentino, entre ellos su mafioso presidente.
En medio de las polémicas que envuelven actualmente a la AFA, en diálogo con TN, el exarquero de la selección paraguaya volvió a encender la polémica al referirse al reconocimiento otorgado a Rosario Central como el mejor equipo de la tabla anual.
Para Chilavert, la resolución carece de sustento deportivo: "Realmente no puedo entenderlo. Lo entiendo desde el punto de vista de querer ayudar a sus amigos, en este caso Di María y Belloso, que fue Director de Desarrollo de la Corrupbol (como él llama a la CONMEBOL) y que cuando Rosario Central salió campeón le agradeció a Tapia y Toviggino. Cometieron un error garrafal y quiero expresar mi solidaridad con la gente de Estudiantes de La Plata, los partidos se deban ganar jugando".









