La ITIA castigó a Anastasia Sukhotina varios años de suspensión tras admitir múltiples infracciones, mientras que Yalchin Manafli fue apartado provisoriamente
Un nuevo escándalo por corrupción sacudió al tenis internacional. En las últimas horas, la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) anunció duras sanciones contra una jugadora y un importante dirigente, en dos casos que vuelven a poner bajo la lupa la lucha contra el amaño de partidos y las irregularidades dentro del circuito profesional.
Una de las protagonistas es la rusa Anastasia Sukhotina, de 26 años, quien admitió haber cometido ocho violaciones al Programa Anticorrupción del Tenis entre 2019 y 2024. De acuerdo con la ITIA, la tenista reconoció haber intentado apostar en partidos de tenis, ofrecer sobornos a otros jugadores y destruir pruebas relevantes para la investigación.
Como consecuencia, el organismo le impuso una suspensión de cuatro años y diez meses, además de una multa de 30.000 dólares, aunque 22.500 de ese monto quedaron en suspenso. La sanción comenzó a regir el 17 de julio de 2026 y se extenderá hasta el 16 de mayo de 2031, un castigo que prácticamente pone fin a la carrera de la rusa, cuyo mejor ranking fue el puesto 607 de la WTA, alcanzado en agosto de 2019.
La sanción prácticamente terminó con la carrera de Anastasia Sukhotina
El mismo comunicado también informó la suspensión provisional de Yalchin Manafli, capitán del seleccionado de Azerbaiyán en la Copa Davis y exdirector de torneos del ITF World Tennis Tour en su país. La medida fue adoptada luego de que el dirigente se negara a entregar su teléfono celular para ser analizado como parte de una investigación oficial.
Tras conocerse la decisión, Manafli presentó una apelación que fue rechazada por el funcionario independiente Philippe Cavalieros, quien concluyó que "existen pruebas sustanciales que justifican la suspensión momentánea". El dirigente permanecerá inhabilitado hasta que el proceso concluya con una resolución definitiva.
La ITIA recordó además que, mientras dure una suspensión, ya sea provisional o definitiva, las personas sancionadas no podrán competir, entrenar ni asistir a torneos organizados o avalados por la ATP, la WTA, los Grand Slams, World Tennis o las federaciones nacionales.
Con estas resoluciones, el organismo volvió a ratificar su política de tolerancia cero frente a los casos de corrupción y manipulación de partidos, en una nueva señal del endurecimiento de los controles para preservar la integridad del tenis profesional.