Geográficamente hablando, Asia se quedó sin representantes en el Mundial 2026 (Australia juega en la AFC y sigue en el torneo, pero es de Oceanía). En el segundo cruce de 16avos de final, si bien fue superior en gran parte del partido, a Brasil consiguió un triunfo agónico en los 90 por 2-1 ante una Japón que sorprendería en el principio, dejando así al último combinado asiático con vida en la Copa del Mundo eliminada.
En los primeros minutos, los sudamericanos serían dueños de la posesión y las llegadas de gol, no obstante, los nipones con poco lograrían ser más efectivos. A los 29, tras una recuperación en media cancha, Kaishu Sano haría la personal y desde lejos sacaría un derechazo cruzado rasante al palo izquierdo de un Alisson Becker que no alcanzaría a despejar para poner el inesperado 1-0 parcial.
Si bien la Canarinha seguiría siendo la principal protagonista del encuentro, con el tiempo empezaría a bajar la intensidad y se iría al descanso sin ocasiones destacables para empatar.
En el inicio de la segunda mitad, los de Ancelotti arrancarían con todo y conseguirían sus primeras oportunidades claras: a los 51, un cabazazo de Bruno Guimarães rechazado por el arquero Zion Suzuki e instantes más tarde una serie de rebotes que milagrosamente no terminarían en gol.
Y la tercera fue la vencida. A los 55, Guimarães centraría para un Casemiro que de testa le ganaría finalmente al guardameta nipón para anotar el merecido 1-1.
Claramente motivados por el tanto, la Verdeamarelha buscaría dar vuelta la historia y estarían cerca de hacerlo a los 57 con un tiro de Vinícius Júnior que pegaría en el palo.
Por el resto del complemento, el Scratch hostigaría constantemente a su rival y recién sobre el cierre daría sus frutos. A los 95 de 96, Guimarães recibiría en la puerta del área y asistiría al ingresado Gabriel Martinelli, quien abriría al pie derecho para vencer a Suzuki y decretar el 2-1 final.
Con este resultado, Brasil avanzó a los octavos de final donde se medirá ante el ganador del cruce entre Costa de Marfil y Noruega, el próximo domingo 5 de julio a las 17:00 en el MetLife Stadium de Nueva York/Nueva Yersey.