Es cierto que la crisis financiera habita en todas las esferas del deporte nacional. Pero también se sabe que la Asociación del Fútbol Argentino siembra dudas en su administración y no recompensa a los equipos que obtienen resultados fruto del esfuerzo deportivo.
La cabeza de la entidad tampoco acompaña el crecimiento de los clubes sino que se sitúa en poder administrar eternamente la asociación. Una entidad nacional acompañada por pequeños clubes que gracias a ello toman fuerza.
Recompensa muy devaluada
A modo comparativo, River recibió la misma cantidad de dinero del Vélez campeón por colocar a Claudio Echeverri 45 minutos el pasado sábado contra Racing. La cláusula firmada con Manchester City al momento de comprarlo tenía como condición pagar esa cifra cada ocho partidos que jugase el joven antes de viajar a Inglaterra. Un dato verdaderamente impresionante que coloca sobre la mesa la pobreza de la liga de los campeones del mundo.
Otro dato económico es comparar con los premios que se ganan en Brasil. El medio millón de dólares que llegó a Liniers es menor al que ganó Santos por consagrarse campeón en la Serie B brasielra que recibió poco más de 700 mil dólares.
Es evidente que la cantidad de dinero de premios es escasa en el fútbol nacional. En el caso de lo que pasó con Vélez como campeón de Argentina no hace más que exponer dicha disparidad con mayor fuerza.










