El régimen cubano instaura nuevas políticas que permiten la inversión a la isla por parte de cubanos fuera del país.
El ministro de Comercio Exterior de Cuba, Óscar Pérez-Oliva, afirmó que el régimen comunista comenzará a implementar medidas destinadas a permitir una mayor apertura a la inversión para el sector privado, en una especie de "Perestroika" que la URSS aplicó previo a su colapso definitivo.
La iniciativa busca fomentar inversiones tanto de ciudadanos cubanos residentes en el exterior como de empresas estadounidenses, en un intento por aliviar la profunda crisis económica y energética que afecta a la isla desde hace varios años.
Oscar Pérez-oliva, ministro cubano de comercio exterior
Estas nuevas políticas surgen en medio de una fuerte presión del presidente estadounidense, Donald Trump, que busca impulsar cambios dentro del régimen y el fracasado sistema económico de la isla
En ese marco, el ministro confirmó que se estudia la posibilidad de permitir el usufructo de tierras productivas y habilitar que cubanos que no residan en el país puedan abrir cuentas bancarias en divisas extranjeras.
Estas medidas podrían facilitar el desarrollo de pequeñas empresas privadas dentro de un sistema que históricamente ha mantenido fuertes controles estatales sobre la actividad económica.
El objetivo central de estas reformas también apunta a reactivar sectores estratégicos que han sufrido un deterioro considerable en los últimos años.
Entre ellos se destacan el transporte, las redes eléctricas y otras áreas consideradas prioritarias para impulsar una eventual recuperación económica. La falta de inversiones, sumada a problemas estructurales de planificación y financiamiento, ha limitado la capacidad del Estado para sostener servicios básicos de manera eficiente.
Por su parte, el dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, ha mantenido conversaciones con funcionarios de Washington.
Aunque el gobierno de La Habana continúa manifestando críticas hacia la política estadounidense, desde el oficialismo reconocen que existe disposición a explorar formas de cooperación.
El presidente Donald Trump junto al secretario de estado Marco Rubio
Desde Washington, Trump declaró recientemente que ya han existido contactos con el gobierno cubano. Si bien el foco actual de la política exterior estadounidense se encuentra en otros escenarios internacionales, el presidente sostuvo que ve con optimismo la posibilidad de alcanzar un entendimiento.
“Cuba también quiere llegar a un acuerdo, y creo que muy pronto lo lograremos o haremos lo que sea necesario”, afirmó el mandatario, reiterando que su administración mantiene la opción de aplicar nuevas sanciones económicas si no se producen cambios concretos.
Tras décadas de un modelo económico fuertemente centralizado que no ha logrado resolver las necesidades de gran parte de la población, comienzan a surgir presiones internas y externas que apuntan a explorar alternativas más abiertas y eficientes.