El regreso de la Fórmula 1 tras el receso de verano tendrá un escenario que suele exigir al máximo a los monoplazas. Monza, con sus largas rectas y sus frenadas fuertes, pondrá a prueba el renovado A526 de Franco Colapinto, quien afrontará el Gran Premio de Italia con el paquete de mejoras que su compañero Pierre Gasly ya utilizó en Países Bajos.
Los cambios habían debutado en Zandvoort y significaron un importante salto de rendimiento para la escudería de Enstone. Ahora, el argentino podrá contar con esa evolución en un trazado completamente diferente y buscará comprobar si el progreso también se sostiene en las condiciones particulares del circuito italiano.
En la previa, Colapinto destacó el avance conseguido por el equipo y aseguró que los resultados ya dejaron señales positivas. "Creo que es una mejora muy buena. Especialmente en Zandvoort, que no es un circuito que haya sido bueno para nosotros. Si uno observa el tipo de curvas y el mapa del circuito, no era una pista que haya sido buena para nuestro coche en las carreras anteriores, y creo que como equipo dimos un paso adelante muy grande", sostuvo el piloto ante los medios.

Además, el pilarense remarcó que se trata de la evolución más importante de Alpine en lo que va del campeonato. "Los números lo demuestran, así que esa es la parte más importante, y definitivamente ha sido la mayor mejora que hemos tenido durante todo el año. Así que creo que es algo muy positivo en ese sentido. Tenemos que ver cómo funciona aquí en Monza, pero en Zandvoort fue un gran paso adelante y, nuevamente, muy, muy positivo. Y, por supuesto, estamos agradecidos al equipo por el esfuerzo. Hemos tenido momentos difíciles con las mejoras este año, pero esta parece ser muy positiva", expresó.
Sin embargo, el entusiasmo por la actualización del A526 viene acompañado de una preocupación concreta. Las temperaturas previstas para el fin de semana, con registros superiores a los 35 grados, pueden convertirse en un problema para Alpine, especialmente por la dificultad del equipo para controlar el desgaste y el calentamiento de los neumáticos.
"Hacе mucho calor este fin de semana y eso no es bueno para nosotros ni para nuestros neumáticos. Sufrimos más sobrecalentamiento que los demás, así que ese podría ser un aspecto en el que debamos enfocarnos. Creo que acá en Monza va a ser complicado. Intentaré maximizar las posibilidades que nos dé el coche que tenemos durante la carrera", advirtió Colapinto.

A ese factor se suma una cuestión propia del trazado italiano y del reglamento vigente. La gestión de la energía será uno de los grandes desafíos de la fecha debido a las extensas rectas y a las pocas oportunidades de recuperación de batería. Para el argentino, esa situación puede exponer algunas de las limitaciones de los actuales monoplazas.
"Quizás no veamos tantas reducciones de marcha (fuera de lo habitual), porque es cierto que el límite de recuperación de energía es muy bajo, así que el 'superclip' es pequeño, porque no se puede recuperar tanta energía. Por lo tanto, el 'superclip' ya no resulta tan útil. Personalmente, creo que va a ser una carrera complicada. No va a ser fácil, pero, nuevamente, es otro circuito que muestra nuestras debilidades como Fórmula 1. Va a mostrar las debilidades del reglamento", señaló.
El argentino, además, valoró el trabajo que realiza la FIA para estudiar los inconvenientes que presentan estos nuevos coches en determinados circuitos y encontrar soluciones a futuro. "La FIA está trabajando muy duro para intentar mejorarlo y analizar estas carreras y estos circuitos difíciles para los motores, donde podemos hacerlo mejor en el futuro. Creo que es una gran prueba, una vez más, para intentar entender dónde podemos mejorar como campeonato", explicó.









