Mientras el fútbol argentino va de mal en peor, con una Primera División de 30 equipos, pésimos desempeños internacionales, premios económicos mediocres y una política anti-SAD que limita las inversiones, Brasil encara una transformación histórica con medidas que buscan modernizar la liga y acercarla a los estándares de las principales competencias europeas. A partir de 2026, el Brasileirao adoptará un calendario anual, un sistema de control económico inédito y tecnología de última generación para el arbitraje.
Por primera vez, el torneo se disputará de enero a diciembre, con una duración cercana a los doce meses (28 de enero a 2 de diciembre), en lugar de los nueve habituales. Este ajuste busca, alinearse con el calendario internacional, aumentar el descanso de los jugadores, aumentar el atractivo comercial de la competición y mejorar el producto y el espectáculo.
Además, se inaugurará el offside semiautomático, la herramienta que ya utilizan ligas como la Premier League. Con esta innovación, se buscará agilizar las decisiones arbitrales y reducir la polémica en jugadas ajustadas.

Sin embargo, surge un problema: ¿Qué pasará con los campeonatos estaduales?. Esta competencia se disputa entre enero y marzo, por lo que coincidiría con la primera etapa del Brasileirao. Ante esta situación, la CBF confirmó que habrá semanas en las que se juegen ambos campeonatos, a excepción de las finales que tendrán una semana aparte, y que tendrán un máximo de 11 fechas.










