El Rally Dakar volvió a mostrar su costado más extremo en la quinta etapa de la categoría Ultimate, con un accidente que dejó fuera de competencia al piloto español Jesús Calleja y a su navegante, el argentino Eduardo Blanco. El Santana que tripulaban sufrió un violento vuelco a alta velocidad y quedó completamente destruido, obligando al abandono inmediato del equipo español.
El episodio ocurrió luego del kilómetro 271, cuando el auto avanzaba por una recta y bajo una nube de polvo levantada por otros competidores. En ese contexto, un bache profundo no indicado en la hoja de ruta sorprendió a Calleja y Blanco. La zona estaba catalogada como "peligro 3", pero no figuraba en el roadbook, un detalle que resultó determinante para el desenlace.
Hasta ese momento, la participación del binomio venía en franco crecimiento. En la etapa previa habían alcanzado su mejor resultado en la competencia, con un puesto 26 que reflejaba una adaptación progresiva al rigor del desierto. Todo se truncó cuando el Santana impactó contra una rodera, salió despedido y dio varias vueltas de campana antes de detenerse.









