En medio de la crisis futbolística por su tercera ausencia consecutiva en el Mundial, Aleksander Ceferin advirtió que el país podría perder la sede si no mejora sus infraestructuras
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La crisis del fútbol italiano no da respiro y ahora sumó un frente internacional. Mientras el país atraviesa un momento delicado tras la eliminación rumbo al Mundial 2026 y la reciente renuncia de dirigentes en la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, lanzó una dura advertencia: Italia podría perder su rol como sede de la Eurocopa 2032 si no mejora sus infraestructuras.
"La Eurocopa 2032 está programada y se celebrará, de eso no hay duda. Espero que las infraestructuras italianas estén listas. Si no es así, el torneo no se disputará en Italia", aseguró el mandamás del fútbol del Viejo Continente. El dirigente apuntó directamente contra la situación estructural del país: "Los responsables políticos italianos deberían quizá preguntarse por qué las infraestructuras futbolísticas italianas están entre las peores de Europa".
Aleksander Ceferin aseguró que Italia tiene uno de las peores infraestructuras de Europa
A su vez, pese a remarcar que Italia es uno de las naciones más importantes del fútbol y que podrá recuperarse de sus recientes tropiezos, sostuvo que uno de los principales actuales es la relación entre la dirigencia deportiva y la política.
Este llamado de atención llega en un momento clave: Italia debe definir antes de octubre los cinco estadios que albergarán el torneo, el cual por ahora albergarán junto con Turquía. En ese contexto, el presente de los recintos de varias ciudades candidatas, como Roma y Milán, es preocupante, ya que aún no iniciaron las obras necesarias. Además, los principales clubes han encontrado dificultades para renovar sus canchas debido a trabas administrativas y conflictos con autoridades locales.
El escenario profundiza la incertidumbre en el calcio, que no solo enfrenta resultados adversos en lo deportivo, sino también cuestionamientos estructurales que ahora ponen en riesgo la organización de uno de los eventos más importantes del fútbol europeo.