Lanús no pudo disfrutar como hubiese querido su título de Copa Sudamericana. El Granate no solo quedó eliminado ante Tigre por los octavos de final del Torneo Clausura, sino que además despidió a una de sus más grandes leyendas: Lautaro Acosta. El delantero, símbolo del Granate durante casi dos décadas, confirmó su retiro del fútbol profesional a sus 37 años y lo hizo envuelto en una mezcla de emoción, lágrimas y gratitud hacia el club que definió como su "casa".
"Estoy en shock", admitió el Laucha tras el partido, todavía conmocionado por la decisión. Más tarde, ante un estadio repleto que celebraba el reciente título conquistado en Asunción, volvió a tomar el micrófono: "Quiero agradecer a estos guerreros, a mis compañeros, que me acompañaron y ayudaron cuando no pude más. Estuvieron ahí para levantarme". También le dedicó palabras a los hinchas: "Fuimos recontra felices, lloramos, reímos, siempre hombro con hombro... Me voy siendo el hombre más feliz del mundo".

Con 35 años, Acosta deja atrás una trayectoria que combina historia, fidelidad y títulos. Debutó en 2006, participó del primer campeonato de Lanús en 2007 y un año más tarde fue transferido al Sevilla por 7.5 millones de euros. Su etapa en Europa, marcada por lesiones, incluyó pasos por Racing de Santander y luego un breve regreso a Argentina para jugar en Boca. En 2013 volvió a Lanús y, desde entonces, escribió sus páginas más brillantes.









