El fútbol argentino atraviesa horas de profundo dolor tras la muerte de Fernando Gayoso, histórico entrenador de arqueros de Boca, quien falleció este martes a los 55 años luego de una larga lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). La noticia fue confirmada por su familia y rápidamente generó una fuerte conmoción en el mundo del fútbol, especialmente en el Xeneize, club donde dejó una marca imborrable tanto por su trabajo profesional como por el cariño que supo construir puertas adentro.
Su hijo Franco fue quien comunicó públicamente el fallecimiento con un emotivo mensaje en redes sociales. "Se fue una leyenda, alguien que me enseñó todo en esta vida, que luchó con toda su alma, contra todo, y, sobre todo, contra esta enfermedad. Sufriste muchísimo y aun así seguiste en pie de guerra. Siempre dije que fuiste, sos y serás mi ídolo, mi ejemplo a seguir. Nuestro apellido va a quedar en la historia por tus logros”, escribió.

Gayoso había hecho público su diagnóstico de ELA en 2024. La enfermedad neurodegenerativa fue deteriorando progresivamente su estado de salud y en los últimos días había sido internado por un cuadro de neumonía. Aun así, nunca se alejó completamente del fútbol.
"Hoy por hoy no me deja estar en campo porque la verdad que no me siento como para estar allí. Tuve la suerte de que el club me dio la posibilidad de trabajar en otra área, de seguir cerca de los arqueros", había contado meses atrás, cuando Boca decidió mantenerlo dentro de la estructura como coordinador de arqueros de las divisiones inferiores.
Durante sus distintos ciclos en el Xeneize, Gayoso trabajó junto a entrenadores como Miguel Ángel Russo, Rodolfo Arruabarrena, Sebastián Battaglia, Hugo Ibarra y Jorge Almirón. Su figura ganó enorme reconocimiento especialmente por su trabajo en las definiciones por penales, una faceta en la que se convirtió en un verdadero especialista.









