La histórica participación de Cabo Verde en el Mundial 2026 tuvo un emotivo capítulo final. Tras su eliminación a manos de la Selección Argentina en 16avos de final, la delegación regreso a su país y fue recibida por una multitud en Praia, la capital del archipiélago, donde miles de personas salieron a las calles para homenajear al equipo que disputó por primera vez una Copa del Mundo y se convirtió en la gran revelación del torneo.
El recibimiento coincidió con una fecha muy especial para el archipiélago: el 51° aniversario de la independencia, proclamada el 5 de julio de 1975. Así, los festejos patrios se fusionaron con el reconocimiento a los "Tiburones Azules" en una jornada cargada de emoción, banderas, música y caravanas por la capital caboverdiana.
La Federación Caboverdiana de Fútbol (FCF) había convocado a los hinchas bajo el lema "Demos la bienvenida a nuestros héroes", y la respuesta fue masiva. Desde el Aeropuerto Internacional Nelson Mandela hasta el barrio de Quebra Canela, el plantel recorrió las calles a bordo de un camión especialmente acondicionado para saludar a los fanáticos, que acompañaron el trayecto con tambores, camisetas y banderas nacionales.
El seleccionado dirigido por Bubista fue protagonista de una campaña que quedará en la historia del fútbol del país. En su debut absoluto en un Mundial terminó invicto la fase de grupos tras empatar con España (0-0), Uruguay (2-2) y Arabia Saudita (0-0), y luego llevó al límite a la Albiceleste en los 16avos de final, donde los de Lionel Scaloni recién pudieron imponerse por 3-2 en el tiempo suplementario.
Por otra parte, la celebración también incluyó actos oficiales. Según informó la agencia Inforpress, los jugadores participaron de una sesión solemne en la Asamblea Nacional, de un homenaje a los héroes de la liberación nacional y de un reconocimiento en el Palacio Presidencial.
Durante los actos, el presidente José Maria Neves y el primer ministro Francisco Carvalho destacaron el impacto que tuvo la actuación del equipo tanto dentro como fuera del país. Ambos resaltaron que la selección logró proyectar el nombre de Cabo Verde a nivel internacional gracias a su talento, entrega y valentía.
Como parte del reconocimiento, Carvalho anunció que el 3 de julio, fecha en la que Cabo Verde enfrentó a la Argentina en los 16avos de final, será conmemorado cada año como el "Día de los Tiburones Azules". La iniciativa busca preservar el recuerdo de una campaña que, según el Gobierno, trascendió el plano deportivo para convertirse en un símbolo de orgullo nacional e inspiración para las futuras generaciones.
Si bien su aventura mundialista llegó a su fin, el regreso dejó en claro que este equipo ya ocupa un lugar privilegiado en la historia del país. Para un archipiélago de menos de 500.000 habitantes, la actuación de los Tiburones Azules representó mucho más que un logro futbolístico: se transformó en una celebración de identidad, unidad y pertenencia.