El fútbol argentino sumó un nuevo capítulo a su larga lista de decisiones improvisadas y controversias reglamentarias. A lo largo de los últimos años, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha instaurado modificaciones repentinas (eliminación de descensos, torneos que cambian de formato sobre la marcha, la liga de 30 equipos) y este jueves volvió a quedar en el centro de la escena tras un giro inesperado en las oficinas de la Liga Profesional.
Sin grandes anuncios, la LPF oficializó a Rosario Central como campeón anual, por quedar primero de la Tabla Anual. Esta distinción hasta ahora no existía con ese nombre y surgió en paralelo a la postergación de la Supercopa Internacional, copa a la cual clasificaba el mejor equipo del año sin ningún tipo de reconocimiento para enfrentarse al triunfador del Trofeo de Campeones (ganadores del Apertura y Clausura).










