El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tomó postura en medio de la investigación por el cruce entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior y lanzó una propuesta contundente: expulsar a cualquier jugador que se cubra la boca al hablar si ese gesto está vinculado a una expresión racista.
"Si un jugador se cubre la boca y dice algo, y eso tiene una consecuencia racista, entonces tiene que ser expulsado, obviamente", declaró en diálogo con Sky News. El dirigente suizo fue más allá y planteó una presunción directa sobre esa conducta: "Debe existir la presunción de que ha dicho algo que no debería haber dicho. De lo contrario, no habría tenido que cubrirse la boca. Sencillamente no lo entiendo: si no tienes nada que ocultar, no te tapas la boca cuando dices algo".

Infantino reforzó su mensaje con un enfoque institucional: "Eso es todo, así de simple. Y estas son acciones que podemos tomar y que tenemos que tomar para tomarnos en serio nuestra lucha contra el racismo".









