Petronas está en una carrera contrarreloj para recibir la aprobación de su combustible. Si no la consigue a tiempo, los equipos afectados deberán usar uno temporal
A poco más de dos semanas para que la Fórmula 1 regrese oficialmente con el Gran Premio de Australia, un problema técnico encendió las alarmas en los equipos que utilizan motores Mercedes. La aprobación delnuevo combustible sostenible, obligatorio desde la temporada 2026, todavía no está garantizada y el tiempo apremia.
El cambio reglamentario marcó un punto de inflexión en la categoría: los combustibles fósiles quedaron atrás y ahora la F1 exige mezclas sostenibles certificadas bajo estrictos estándares ambientales. La adopción de este combustible es uno de los pilares centrales de la nueva normativa impulsada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que ya dejó claro que no habrá flexibilizaciones en los controles.
Los equipos Mercedes tienen problemas con la homologación de su combustible
Hasta 2025, el proceso era relativamente simple. Los fabricantes enviaban una muestra a un laboratorio británico afiliado a la FIA y en un plazo de alrededor de dos o tres semanas recibían la confirmación técnica. Sin embargo, con la introducción del combustible sostenible, el sistema de homologación se volvió mucho más exhaustivo.
Ahora la certificación fue delegada a la empresa británica Zemo, que no solo analiza el producto final, sino que inspecciona toda la cadena de producción. El personal visita las plantas, revisa cada etapa del proceso y verifica las certificaciones de las moléculas individuales y de cada proveedor involucrado. El control es integral y se realiza "molécula por molécula".
En este contexto, Petronas, proveedor oficial de Mercedes, corre a contrarreloj para lograr la homologación antes del Gran Premio de Australia, previsto del 6 al 8 de marzo. Si la aprobación no logra llegar a tiempo, los equipos que utilizan esas unidades de potencia (Mercedes, McLaren, Williams y Alpine) podrían verse obligados a competir con un combustible "provisional" que podría disminuir el rendimiento.
Petronas está intentando conseguir lo homologación antes del GP de Australia
El reglamento contempla esta posibilidad, permitiendo utilizar una mezcla compuesta exclusivamente por elementos previamente aprobados si algún componente específico no cuenta con certificación. Sin embargo, aún no está claro cuál sería la estrategia de Petronas en caso de que el visto bueno definitivo no llegue antes del inminente debut en Melbourne.
Cabe aclarar que por ahora solo dos proveedores recibieron el "OK" de FIA: Shell (Ferrari, Haas y Cadillac) y British Petroleum (Audi), mientras que ExxonMobil (Red Bull Racing y Racing Bulls) y Aramco (Aston Martin) también esperan confirmación.
De momento, no hubo comunicados oficiales de las partes involucradas y la incertidumbre domina el ambiente en las escuderías afectadas. Cualquier contratiempo técnico podría alterar la planificación y condicionar el arranque de la temporada.