La situación de los jugadores apartados del plantel de River volvió a generar preocupación luego de la derrota frente a Gimnasia en La Plata. El resultado significó la tercera caída del equipo en el comienzo del segundo semestre y reabrió el debate sobre la decisión de mantener a un grupo de futbolistas entrenándose de manera diferenciada en Cantilo.
La dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo decidió flexibilizar la postura que había adoptado inicialmente. Ahora, además de analizar ofertas para concretar transferencias definitivas, River está dispuesto a negociar préstamos que incluyan opciones o incluso obligaciones de compra.









