Tras varios días de incertidumbre, finalmente River logró cerrar un acuerdo con el Parma Calcio 1913 para asegurarse una compensación económica futura por Luca Scarlato, el juvenil de 16 años que decidió dejar el club y continuar su carrera en el fútbol italiano amparado en la figura de la patria potestad.
La salida del mediocampista, considerado una de las mayores promesas de las divisiones inferiores del club de Núñez, generó un fuerte malestar en la dirigencia, ya que el futbolista optó por no firmar su primer contrato profesional y emigrar a Europa sin que River recibiera una compensación inmediata. La situación, cada vez más frecuente en jóvenes con ciudadanía europea, encendió alarmas en el club por la protección de sus activos formativos.

Ante ese escenario, el Millonario inició gestiones para resguardar sus intereses e incluso advirtió a distintos clubes italianos, entre ellos el Parma, que recurriría a instancias judiciales en la FIFA si avanzaban en la incorporación del jugador sin un acuerdo previo. Tras rechazar dos propuestas iniciales por considerarlas insuficientes, finalmente se alcanzó un entendimiento con el club parmesano.









