El mercado de pases obligó a River a cambiar de rumbo en la búsqueda de refuerzos ofensivos. Las negativas de Santino Andino, quien ya acordó su llegada al Panathinaikos de Grecia, y de Maher Carrizo, que optó por aguardar propuestas desde Europa, dejaron al club sin dos objetivos clave y forzaron a reabrir otras negociaciones.
Con ese escenario, la dirigencia decidió retomar contactos con Benfica para intentar destrabar la llegada de Gianluca Prestianni. Tras un primer intento fallido, en Núñez están dispuestos a modificar las condiciones que habían provocado la respuesta negativa del club portugués y presentar una propuesta más cercana a sus pretensiones.










