El medio francés Le Monde expuso fallas logísticas, arbitraje cuestionado y contradicciones de la CAF en el partido entre Senegal y Marruecos
Compartir:
La polémica por la final de la Copa Africana de Naciones sigue sumando capítulos. A más de dos meses del partido definitorio en Rabat, tanto Senegal, que ganó en la cancha 1-0, como Marruecos, a la que se dio la victoria administrativa por presunta "incomparecencia", se reivindican como campeones. En ese sentido, en las últimas horas el portal francés Le Monde dio a conocer informes inéditos sobre el desarrollo del duelo.
Las polémicas en la previa
Según la investigación, uno de los puntos más sensibles fue la logística de la delegación senegalesa. El equipo habría sido trasladado a alojamientos que no cumplían con los estándares previstos, lo que generó malestar y sospechas de un trato desigual.
A esto se sumó la decisión de ubicar a Senegal en el mismo complejo de entrenamiento que Marruecos. Esta coincidencia encendió alarmas sobre la confidencialidad de la preparación táctica y abrió interrogantes sobre la neutralidad de la organización.
Senegal acusa a Marruecos de posible espionaje
En esa misma línea, también se revelaron aspectos como deficiencias de seguridad, distribución desigual de entradas y hasta casos de intoxicación alimentaria que afectaron a tres futbolistas senegaleses.
La designación del árbitro y su versión del "abandono"
Por otra parte, el nombramiento del árbitro Ngambo Ndala generó controversia desde antes del partido. Senegal había solicitado su recusación por antecedentes conflictivos. Incluso, el propio informe disciplinario de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) reconoció que el contexto previo "no fue tranquilizador" y que no se implementaron medidas para evitar una escalada de tensiones.
Durante el partido, esas dudas se profundizaron. La investigación de Le Monde señala decisiones arbitrales polémicas, como la anulación de un gol a Senegal y el cobro de un penal a favor de Marruecos. El punto de quiebre llegó cuando los futbolistas senegaleses abandonaron temporalmente el campo en señal de protesta.
El congoleño Ngambo Ndala fue el árbitro de la polémica final
Una de las informaciones más contundentes del informe muestra que el árbitro congoleño menciona que "en el minuto 97, hubo una interrupción temporal del juego". Además, precisa que el partido estuvo detenido momentáneamente y que se reanudó recién tras aproximadamente 12 minutos de pausa. Esta precisión resulta clave, ya que expone que se trató de una suspensión provisional del encuentro, sin que se registrara una interrupción definitiva ni un abandono formal.
Según el informe, el árbitro habría recibido "instrucciones institucionales" para no aplicar sanciones disciplinarias en ese momento, con el objetivo de evitar que el partido se desbordara, lo que incrementó las sospechas de manipulación.
El origen de la polémica y la contradicciones de la CAF
El episodio que desencadenó el conflicto se produjo en los minutos finales de la final, cuando un penal sancionado a favor de Marruecos generó la protesta del plantel senegalés y su posterior retiro momentáneo del campo. Luego de unos minutos, el encuentro se reanudó, el penal fue atajado, y Senegal terminó imponiéndose más tarde en el marcador, dándole así el título continental.
Sin embargo, dos meses después de la final, un fallo de la CAF revirtió el resultado deportivo que había favorecido a Senegal en el alargue y le dio por perdido el partido 3-0, consagrando campeón a Marruecos. De acuerdo a la resolución, Senegal infringió los artículos 82 y 84 del reglamento, catalogando el episodio como "incomparecencia administrativa".
La CAF le dio por perdida la final a Senegal por "incomparecencia administrativa"
La decisión, además, expuso fuertes contradicciones dentro del organismo: en una primera instancia, el comité disciplinario había validado la victoria en cancha de Senegal, aunque con sanciones económicas y deportivas. Incluso, la CAF llegó a transferir el premio de campeón, 10 millones de dólares, al conjunto senegalés antes de revertir su postura.
El cambio de criterio desató una crisis mayor. Desde Senegal denunciaron haber sido víctimas de "el robo administrativo más flagrante" de su historia, mientras que el caso escaló a instancias legales.
Tras confirmarse la decisión, la Federación Senegalesa de Fútbol confirmó que apelará la sanción ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), en Lausana, con el objetivo de revertir la resolución y restituir el resultado obtenido en la cancha.