Steve Nielsen, que a comienzos de julio fue anunciado como nuevo director de Alpine tras la salida de Oliver Oakes, recién este septiembre comenzó a mostrar su impronta en la fábrica de Enstone. El británico, con ocho temporadas en la cúpula directiva de la Fórmula 1 y una historia exitosa en Renault, reconoció que el presente del equipo no invita al optimismo, pero apostó a un proyecto de reconstrucción.
"Tienes que tener un ojo en el futuro, tenemos que sacrificar el éxito en el corto plazo para invertir en el futuro y eso es lo que estamos atravesando en este momento", admitió Nielsen en sus primeras palabras públicas, en sintonía con lo que ya había adelantado Flavio Briatore: la temporada 2025 está prácticamente perdida.
Por otra parte, a pesar del mal momento, reconoció las virtudes de la escudería: "Tenemos grandes instalaciones en Enstone pero el producto que ponemos en pista no refleja todo ese esfuerzo de la gente que tenemos aquí ni las instalaciones". "Mi mayor prioridad es asegurarme que Enstone produzca el mejor auto que podamos", agregó.










