La tensión que suele acompañar a los enfrentamientos entre Argentina y Brasil volvió a aparecer fuera de la disputa estrictamente deportiva. En Río de Janeiro, el seleccionado local se quedó con el Campeonato Sudamericano de vóley tras vencer 3-0 a la Albiceleste, pero el cierre de la final estuvo marcado por un cruce entre ambos planteles.
Tras dominar el encuentro con parciales de 25-20, 25-23 y 25-20 y celebrar ante su público un nuevo título continental, que además le permitió conseguir la clasificación directa a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, se produjo el momento de mayor tensión. Apenas se concretó el último punto, Darlan, una de las figuras del conjunto brasileño, dirigió su mirada hacia la delegación argentina y realizó un gesto con la mano en señal de despedida.










