El mediocampista de 32 años, hoy sin club, apareció en un video que lo mostraba vendiendo un anillo que había mandado a hacer en su etapa en la Academia
Leonel "Lolo" Miranda atraviesa un presente lejos de las luces del fútbol profesional. A sus 32 años y sin club, el mediocampista fue protagonista de un video que se viralizó en las últimas horas, en el que se lo ve vendiendo un anillo de oro en plena calle de Villa Tranquila, Avellaneda, el barrio donde vive su madre.
En las imágenes, grabadas por un conocido que se acercó a concretar la compra, el ex jugador deIndependienteyRacing explicó que necesitaba desprenderse de la joya en medio de su situación actual. "Ahora estamos así, renegando. Estamos esperando, llegaron una banda de ofertas, pero bueno... que me dejen jugar seis meses en cualquier lado", se lo escucha decir.
Miranda contó que el anillo se lo había mandado a hacer durante su etapa en la Academia, uno de los momentos más destacados de su carrera, cuando fue campeón del Trofeo de Campeones y la Supercopa Internacional en 2022. "Me lo mandé a hacer hace bastante, cuando jugaba en Racing. Está terrible", comentó antes de cerrar la operación.
Tras pesar la pieza, que marcó 12.8 gramos, ambas partes acordaron el precio y el volante recibió 1170 dólares en efectivo. "Cheto, hermano", lanzó tras el pesaje, en una escena cordial que terminó con un saludo y la despedida.
El último partido oficial de Miranda fue a fines de septiembre de 2025, con la camiseta de San Telmo en la Primera Nacional. Antes había tenido pasos breves por Banfield y Tigre, luego de dejar Racing en 2024. Su recorrido también incluye etapas en la MLS con Houston Dynamo, en México con Tijuana y un buen rendimiento en Defensa y Justicia, además de su debut en Independiente, donde vivió el descenso y el ascenso.
Miranda se destacó en su paso por Racing
Miranda supo ser una promesa del fútbol argentino y construir una trayectoria con títulos y experiencia internacional. Hoy, desde su barrio y a la espera de una oportunidad, busca relanzar su carerra y volver a pisar una cancha.